sábado, 29 de septiembre de 2012

No todos moriréis, Antonio Jareño (II)

No todos moriréis, Antonio Jareño (II)

Hace ya un mes que avancé la lectura de esta novela, escrita por un profesor de filosofía, Antonio Jareño, que tuvo la amabilidad de enviármela, y hoy, una vez terminada, la traigo de nuevo al blog a fin de darle mis parabienes. Me ha gustado. Es una novela bastante entretenida en la que, sin embargo, lo mejor está justo al final (o al menos a mí es lo que más me ha llegado).

No todos moriréis nos lleva por ciudades de media Europa y Estados Unidos de la mano de unos personajes que, por diferentes motivos, van construyendo una historia repleta de las más variadas aventuras, todas ellas envueltas con la subyugante atracción que siempre provocan el espionaje, el amor, el desengaño, la traición y el misterio; y con un trasfondo espiritual que la lleva hasta un final sorprendente, por lo poco habitual que es encontrar algo así hoy en día.

Y es que a esta novela la recorre un camino de remisión que acaba por convencernos de que hasta lo imposible deja de serlo cuando lo sublime toca el alma humana.

Curiosa, muy curiosa historia. Mis felicitaciones al autor y mis mejores deseos para la novela, que quien esté interesado puede conseguir aquí.

martes, 25 de septiembre de 2012

Un fragmento de noche en un frasco, Daniel Hernández Chambers

Un fragmento de noche en un frasco, Daniel Hernández Chambers


Contra su voluntad, lord Voriak quedó un instante boquiabierto, concentrado en la observación de aquella sustancia encerrada en el frasco. Unos segundos después giró la cabeza para mirar más allá de la joven, a la pared donde las llamas del fuego debían proyectar su sombra. No había nada allí. Ni tampoco en la alfombra.
-¡Su sombra! Es... ¿Qué palabra debería utilizar? (...) ¡Es magnífico!

Londres, últimos años del siglo XIX. Un noble inglés, lord Voriak, compra a un norteamericano una muchacha con poderes parapsicológicos. Llegan a Londres y Adam, un joven ratero, descubre casualmente la figura de la chica en la ventana del desván. Así, prendado de ella y del misterio que la envuelve, da comienzo una excelente obra de intriga y acción en la que numerosas piezas acabarán completando un engranaje perfecto lleno de misterios, sentimientos desinteresados, acontecimientos vertiginosos y personajes perversos envueltos en extraños asesinatos.

La novela de Daniel Hernández Chambers, galardonado con el Primer Premio de Narrativa Everest, pretende ser y lo consigue un digno homenaje a autores clásicos como Agatha Christie, Dickens o Conan Doyle, que marcaron todo un género y con los que hoy seguimos disfrutando con igual frescura que hace cien años.

Cuando finalices la lectura de esta increíble trama, te darás cuenta de que ningún cabo quedó suelto.

Ya tuvimos por aquí a Daniel Hernández Chambers con otra de sus novelas, El códice Astaroth. Hoy vuelve, pero premiado. Su novela Un fragmento de noche en un frasco ganó el Primer Premio de Narrativa Everest, y lo cierto es que le debía esta entrada desde el pasado junio. Con todo este tiempo de demora, cumplo con un agradable deber tan largamente demorado. 

No he leído la novela, pero desde luego tiene muy, muy buena pinta. 

Mis mejores deseos para ella. ¡Ojalá te vaya bien, Daniel!

viernes, 21 de septiembre de 2012

Heat wave

Heat wave

Ja, ja, qué novelita más simpática. No me puedo creer (lo siento, Castle) que una historia como ésa llegara a ser un bestseller, pero me lo he pasado bien con ella.

Ha sido como tener un capítulo más de la serie, aunque leído. Con algunas salvedades, claro: Nikki Heat se parece más a Beckett que Jameson Rook a Castle, sin que por ello quiera decir que los personajes literarios sean fiel reflejo de los de la serie. 

Su modo de hablar en la novela, además, es pelín más fuerte que en la tele, si bien los diálogos son bastante realistas y se aproximan mucho al modo de hablar que utilizan, tan lejano de ese inglés académico que nos enseñan por estas tierras.

Hay, también, una diferencia notable en cuanto a la relación de los personajes: primero una ¿leve? atracción; luego, tórridas escenas sexuales y por último... ¿enamoramiento, idilio? Tendré que leer la segunda novela para ver cómo va evolucionando el asunto. 

De momento, en ésta, Nikki Heat no aclara mucho cuando Rook la confronta con una propuesta que suena lovely: Look, I've been doing a lot of thinking and I just don't know how to play this. We work together -well, sort of. We slept together -most definitely. We have smoking hot sex one time, but soon  afterwards, don't try holding hands, not even in the relative privacy of a taxicab. I'm trying to figure the rules. This isn't yin and yang, it's more like yin and yank. The past few days I've been going OK, she doesn't mix the hot sex and romance so well with the single-mindedness of the police work. So it gets me wondering, is the solution for me to give up our working relationship? Stop my magazine research so we can...?*

Vale, después de toda esta parrafada, Nikki lo besa, pero, al fin, como respuesta a la medio esbozada propuesta que le hace Rook, ella pregunta a su vez: Do you really want to know what I think?, y  cuando Castle asiente, lo que leemos son los primeros pasos de una nueva... hot night

Lo dicho, habrá que esperar a leer la segunda novela para ver si hay idilio o sólo sexo. ¡Somos romáticos! ¡¡¡También queremos amor!!! ;-)

Comentario aparte (que no haré, sin embargo), merece el guiño final de los Agradecimientos. Lo dicho: simpática novelita.

- - - - - - 

*No me digáis que no es mono.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Misery, Stephen King

Misery, Stephen King

A veces hago experimentos con mis alumnos (y en algunas ocasiones hasta tienen cierto éxito). Uno que realizo con bastante frecuencia es contarles una historia, siempre tomada de una novela entretenida, narrarla lo mejor que puedo, con pausas y gestos estudiados, cambios en el tono de voz que les provocan emociones que no pueden enmascarar y miradas con las que logro captar toda su atención. Es curioso ver cómo aquellos que tanto protestan cuando se les manda leer un libro, están en esos momentos de narración callados como monas, quietos, con la mirada fija en ti y toda su atención pendiente de cada una de tus palabras.

Dependiendo del tiempo de que dispongas y de las ganas que tengas de reírte, extiendes la narración tanto como quieras disfrutar. Luego, cuando se ha alcanzado el punto culminante de la historia, haces una pausa, dejas caer sobre ellos los puntos suspensivos y, con un cambio en el tono de voz que vuelve a ser el de la profe de Lengua, das un grácil giro de cintura, te aproximas a la mesa y dices (aguantándote la risa lo mejor que puedes): 
-Y ahora volvamos a lo nuestro, ¿quién corrige el siguiente ejercicio?
-Nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.
Es invariable. Su respuesta, siempre es la misma: Noooooooooooooooooooooooooooooooooo. Y luego vienen las súplicas: 
-Jo, profe, termina la historia, cuéntanos cómo acaba.
Ahí llega el momento de disfrute total: te quedas callada unos instantes, como ordenando algunos papeles de tu mesa mientras aparentas estar considerando la propuesta. Luego, levantas la cabeza, los miras y dices:
-No, pero si queréis saber el final, el título de la novela es... (y lo escribes en la pizarra) y su autor... (nueva anotación en la pizarra). 

Y a veces lo consigo. Sí, sí, a veces logro que algunos que se sienten especialmente  interesados en la historia acaben por leerla. Un método como cualquier otro (aunque reconozco que frustrante para aquellos que no se deciden a aventurarse en la lectura para conocer el final de la historia) con el que ganar un nuevo adepto a la causa de la lectura.

Hace un par de días, cuando les hablé del libro que deberían leer esta evaluación, su respuesta fue la esperada: protestas, refunfuñeos, leer es muy aburrido, bla, bla, bla. Nuevamente se entabla el diálogo recurrente: no es aburrido, sí, no, sí, no, bla, bla, bla. Pero esta vez alguien preguntó:
-¿Qué estas leyendo tú ahora?
-Misery, una novela de Stephen King.
-¿Y de qué va?
(Je, je, je. Ahí está mi oportunidad).
-Pues... (léanse los dos primeros párrafos de la entrada).
La diferencia en este caso es que, aunque hubiera querido, en esta ocasión no habría podido contarles el final porque aún estaba leyendo la novela. Quizá por ello hubo también una diferencia al día siguiente:
-Profe, ¿has leído más de la novela?
-Sí.
-Cuéntanoslo.
Y al siguiente:
-Profe, ¿qué leíste ayer de la novela? 
Y yo conté...

Esta mañana descubrieron que me quedaban apenas 20 páginas para terminarla, así que me emplazaron a que mañana les contara el final. 

Algunos de vosotros pensaréis que mañana será un nuevo día D para mi regocijo personal, ese que tanto me gusta dejando caer sobre ellos los puntos suspensivos, pero en esta ocasión no podré hacerlo. Hay una alumna que ha visto la película y me estropearía el truco. :-(

Pero..., esto..., yo venía a hablar de Misery. ¡Qué pirada está la tal Annie de las narices! y excelente lección la que te enseña esta historia: mejor no fiarse del hombre del tiempo y, en invierno, quedarse en casita.

Novela espeluznante, pero que me ha entretenido mucho. Gracias de nuevo, Alawen.

lunes, 17 de septiembre de 2012

sábado, 15 de septiembre de 2012

Pride and prejudice, Jane Austen

Pride and prejudice, Jane Austen

During the decade when Napoleon was transforming Europe, Jane Austen wrote this novel in which the main events are that a man changes his manners and a young lady her mind.

Much has been said of the light and sparkling side of Pride and Prejudice -the delicious social comedy, the unerring dialogue, the satisfying love stories and its enchanting and spirited heroine. Nonetheless, the novel is also about deeper issues in which Jane Austen demonstrates her belief that the truly civilized being maintains a proper balance between reason and energy. As Tony Tanner remarks in his stimulating introductions: "Since to stress one at the expense of the other can either way mean loss, both to self and society, the picture of achieved congruence between them offered in Pride and Prejudice is of unfading relevance. It is perhaps no wonder that it has also proved capable of giving eternal delight".

Leí esta novela de Jane Austen hace muchos años, cuando estaba en la facultad y como trabajo obligatorio, y no tenía buen recuerdo de ella, aunque no tan malo como el que aún me queda de To the lighthouse, de Virginia Woolf, o Heart of darkness, de Conrad, las dos primeras novelas completas y no adaptadas que leí en inglés, y cada una de cuyas líneas supuso una tortura para mí, con ese enrevesado inglés que hube de ir entendiendo, palabra tras palabra, diccionario en mano. ¡Un verdadero suplicio!, ya digo.

Pride and Prejudice no la recuerdo como un hueso duro de roer en lo que a comprensión lectora se refiere (quizá porque para cuando hube de sumergirme en ella, mi inglés había mejorado lo suficiente como para permitirme una lectura ágil), pero sí con cierto poso de aburrimiento que me quedó grabado en la memoria y cuya impenitente evocación la señalaba con el dedo de la desgana y el sopor cada vez que, por una razón u otra, salía su título a relucir . De modo que (y después de la experiencia no muy grata que tuve con la reciente lectura de otra de sus novelas, Emma) la predisposición con que inicié la relectura de Pride and Prejudice no era, fácil será conjeturarlo, la más venturosa que miss Austen podría esperar de mí. Sin embargo, y pese a la desgana con que me apresté a ello, esta relectura era obligada si quería embarcarme con cierta seguridad en la de un reciente título de P. D. James, La muerte llega a Pemberley, en el que sin duda Jane Austen tiene algo que decir.

La sorpresa ha sido enorme, de modo que aquel tedio con que el dedo acusador de mi memoria señalaba Pride and Prejudice cada vez que venía la consciencia a recordarla se ha tornado por completo, y ahora Austen se ha ganado mis cinco estrellas en la clasificación de aNobii.

Deliciosa novela.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¡Cómo lo siento!

¡Cómo lo siento!

Finalmente hoy supe, a través de MGae, que me he librado definitivamente (al menos por este año) de la tutoría, pero a cambio de que la sufra ella.

La cosa sería un marrón asumible si le hubieran aumentado la jornada, pero no. A cambio de más trabajo, más preocupaciones, más estrés, más problemas y más y más sinsabores... te quedas con el mismo sueldo, igual cotización para tu pensión y, eso sí, te exprimimos un poquito más. A ver esa sangre..., venga, vamos, pon la venita para este coleeeee, que este curso nos quedamos con medio litrito más. Así que ya sabes, toma ración extra de lentejas y espinacas que tienen mucho hierro, pero sobre todo no te nos pongas mala y pidas una baja.

Lo siento, MGae. Lo siento mucho por ti. No he podido alegrarme de mi liberación porque disfrutar de ella supone una pena a trabajos forzados para ti. Quise creer que no se atreverían a endosarte este marronazo sin una compensación en horas a cambio, pero..., ¿cómo podíamos esperar tal cosa de ellos? ¿Es que somos una ilusas soñadoras o qué?

Al menos, ya tengo preparada la carpeta de tutoría para este año con sus subcarpetas correspondientes (con eso de que te informan sí, pero no, aunque tal vez, ya veremos, me puse el otro día como una loca a organizarla para que no me pillara el toro), de modo que te la pasaré y al menos de ese trabajo te libras. Llévate el pincho mañana o, si lo prefieres, te lo mando todo por correo. Tengo también los informes de los nuevos alumnos y la información que me pasó la tutora que tuvieron el año pasado. Te haré entrega de todo con la debida ceremonia y luego nos iremos a ahogar el marrón en algo de alcohol. Aunque vista tu tendencia abstemia..., yo me tomaré una cervecita y tú un Nestea, pero ahogarlo..., lo ahogaremos con nocturnidad y alevosía.

En cuanto a tus cambios..., da rabia trabajar para que luego sólo puedas aprovechar todo ese curro un año, pero consuélate al recordar que en 3º están en plena efervescencia y son insoportables. Yo pasé un curso muy descansadito con los 2º que tuve el año pasado, aunque creo que los de este año son más moviditos, ¿no? Te acompaño en tu subida al Calvario con mi propia cruz: cuatro cursos nuevecitos para los que no tengo preparado nada de nada. Hoy me dieron los libros. ¡Hoy!

Pero, venga, que somos jóvenes, listas, eficaces y la mar de trabajadoras Lo sacaremos adelante, como siempre, y llegará de nuevo el verano. Mientras tanto, dale fuerte a tu tesis, léela de una vez y vete a dar clases a la universidad, ¡hombre ya! ;-)

PD: Y, además, por fin vas a tener aula fija... y con proyector! ;-), ah, y muy cerquita de la mía -podemos visitarnos cuando nos aburramos, jajaja-.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Respirín cervecero

Respirín cervecero

¡Va siendo hora de tomarse un descanso! ¡Qué mañana, Dios mío! Como no tengo bastante con acomodar el asuntín de la mudanza número diez mil (más o menos), he decido que también es hora de empezar a hacer limpieza general, antes de que llegue el otoño y, como además, soy una chica deportista, me fui esta mañana, al amanecer, a recorrer mis 4 kilómetros diarios, así que a estas horas estoy más que lista para el momentito cervecero del día.

Una Mahou fresquita y unas anchoas del Cantábrico, de las que traje el año pasado (¿las de este año te he las he encargado a ti, no, MGae? Es que no me acuerdo. ¡Vaya cabeza!), sientan más que bien a esta hora, y eso que no soy yo muy de cerveza, pero como tengo que ir vaciando la nevera para darle un repasín...

¡¡¡Srulup!!!

Ay, si supierais cómo tengo la casa... Mi espíritu metódico y geométrico está sufriendo un constante ataque de nervios desde hace una semana, pero, bueno, ya se va viendo el trabajo y voy encontrando sitios libres en el suelo donde poder poner los pies. Claro que... no quiero acordarme del coche, que aún sigue a media carga. 

Uffff, vale, vale, S. Cid, ¡tranqui! A cada día le basta su afán y ahora es tu... respirín cervecero.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Y dos días despues...

Y dos días después...

...intuyo que a lo peor me han tomado el pelo. O no..., que ya se sabe que Estepaís es así y lo del método, la planificación y el orden se lo dejamos a los germanos.



Pero no importa: cuanto mayor sea el cabreo, más me empecino en largarme. Así que mejor. Es una terapia de choque y desagradable, pero revulsiva.  Probablemente justo lo que necesito.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Visualización... ¡¡¡Ja. Toma ya!!!

Visualización... ¡¡¡Ja. Toma ya!!!

Os reíais, sí..., malos, os reíais de mi visualización, pero habladle al universo, y el universo os escuchará. 

-¡¡¡¡Vuelvo a tener inglés!!!! (¡¡¡¡media jornada!!! Mi inglés, mi inglés..., ya no me siento tan extraterrestre, ¡¡¡y vuelvo con las chicas del Departamento de Idiomas!!!). Pero espera mucho curre: paso por toda la ESO y con libros nuevos. ¡No importa! Puedo con ello. Y, además, caray, que por fin vuelvo al inglés. :-))))))))))

-Me libro de la tutoría  (que le quieren endosar a la pobre MGae) y a cambio tomo la jefatura del Departamento de Humanidades. Esto ni fu ni fa, la verdad. Lo de la tutoría depende de los alumnos. El año pasado fue ideal. Éste, no se presentaba tan buena. He andado como loca por el cole buscando a MGae para avisarle de que se la van a ofrecer a ella, pero sólo la he visto en la hora del café, y yo me he enterado después. Veremos si la acepta o no..., porque es un marrón y MGae está pelín quemada (¿y quién no ahí dentro?). A ver si llega ya y me cuenta. En cuanto a la jefatura: mucho curro, mucho papeleo y tener que enfrentarse a algún compañero remolón que no presenta a tiempo las cosas. Veremos qué tal se me da el asuntín. Visualizaré, visualizaré. A cambio tengo una hora de dedicación.

Y, además, oye, qué manía toda la mañana con que qué me ha pasado... que parezco tan estupenda de la muerte mortal. Ay, si ellos conocieran el secreto de la visualización.

Jajajajajajajaja.

¡¡¡Toma ya, toma ya: vuelvo a inglés!!!

Este año puede ser muy, muy bueno...  A ver si aprovecho, porque atisbo cambios...

Os dejo, que voy a llamar a mi madre y luego tengo que hablar un rato con el universo ;-)

domingo, 2 de septiembre de 2012

Premio para quien lo sepa...

Premio para quien lo sepa...

...y mi agradecimiento eterno (y puedo ser muy, muy, muuuuyyyyy agradecida) a quien me resuelva una duda de este vídeo:


Una caña y pincho o ración para quien identifique la música que se escucha en el vídeo. He buscado por todas partes, pero no doy con ello y ¡tengo que! meterla en mi mp4.

Agüita, please.

PD. por cierto, ¿alguien se ha fijado en el mapa que aparece al principio?

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¡¡¡La encontré, la encontré!!! Después de dejarme las orejas pegadas al ordenador, intentando sacar la letra por debajo de la cháchara filosófica de Castle y Beckett sobre sus cambios vitales y bla, bla, bla, conseguí entender lo suficiente para buscar en Google. Et voilà:



Jejejeje, qué contentita. Ahora a ver si encuentro dónde bajármela, porque en mi sitio de referencia para estos menesteres, esta canción la tienen para escuchar pero no para bajar... en préstamo.  ¡Jo, vaya una gaita!

Así que me invito a una caña y a una ración de chopitos que comparto alegremente con Dama por su interés :-)))

PD2: Segundo reto: si ahora alguien sabe dónde puedo obtener un préstamo de esta canción, también queda invitado.

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MGae me chatea que está bajándola. Así que queda invitada junto a Dama. ¡Tres cañas y una de chopitos! ;-)

Ahora mismo subo a tu casa, MGae, y la meto en el mp4, pero esta canción viene conmigo mañana al cole, sí o sí.

Belén 2013

Belén 2011