jueves, 29 de noviembre de 2012

Scrivener

Scrivener

Conocí este programa gracias a Caraguevo y aunque, por razones que no vienen al caso, no lo he utilizado todo lo que habría podido, en el par de ocasiones en que lo he hecho la sorpresa ha sido supina.

Y es que una mente ordenada trabaja de forma mucho más eficiente y productiva que otra en estado de caos, y precisamente esto es lo que te ayuda a conseguir el programa Scrivener: orden y concierto. 

El programa ofrece varios tipos de plantillas, según lo que quieras escribir: relato, novela, ensayo, teatro, etc. En las dos ocasiones en que he utilizado Scrivener, he elegido la plantilla de relato, pero en ambas me he llevado la grata sorpresa de que, gracias al metódico Scrivener, mi cerebro funciona mejor y es capaz de transformar una idea pequeñita en una mucho mayor, con un desarrollo que le acerca a la novela corta, de manera que en ambos casos he tenido que cambiar toda la historia, cuando su extensión se iba haciendo difícil de controlar para una plantilla de relato, a la plantilla de novela. 

Y puesto que, según dicen, una imagen vale más que mil palabras, a continuación os voy a poner. Una de ellas muestra el desarrollo de la historia titulada Quadrivium en la plantilla para relato, en la que es fácil adivinar que llegado ese punto era necesario hacer el cambio que mencioné en el párrafo anterior. Y la otra imagen os enseñará, una vez hecho el cambio, qué bien organizado queda el asunto (de proporciones ya demasiado grandes para considerarlo simple relato) cuando se le traslada a una plantilla de novela.

Plantilla de relato

Plantilla de novela

Lo que iba a ser un relatito de 10 o 12 mil palabras va ya por las treinta y tantas mil merced al ordenado Scrivener. Así que, sí, es un programa bien majo. ¡Gracias, Caraguevo!*

*¡Halaaaaa! ¡¡¡Un nuevo agradecimiento!!!

sábado, 24 de noviembre de 2012

Momentín Backstreet Boys

Momentín Backstreet Boys

A ver..., cada momentín tiene su aquél, que diría el otro, y si el otro día no quería ser pija, pues hoy, pese a mis bien llevados 26 añicos, tengo el día adolescente-hortera y os traigo a Jon Huertas, en plan mezcla Enrique Iglesias y Eros Ramazzotti, con posturitas raperiles y aprovechando el tirón Castle para presentar su vídeo musical (ver a Castle y Beckett con fondo musical de Jon Huertas m'a matao).


Hala, ya he recobrado la sensatez y vuelvo a la veintena. Os dejo que tengo que volver al currele.

viernes, 23 de noviembre de 2012

lunes, 19 de noviembre de 2012

Being Erica

Being Erica

De nuevo una entrada en Erisada merece que se la rebloguee en Finis

Interesante, bien escrita y muuuuuy, muuuuuy curiosa. ¡No deberíais perdérosla!

Además, me ha picado la curiosidad con la serie y voy a ver si encuentro quien me la preste.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Del final hacia atrás

Del final hacia atrás

Si al llegar a la mitad, resulta que el haber empezado por el principio no da más de sí y la confusión se hace dueña del asunto..., pues vete al final y escríbelo marcha atrás.

Puede que suene demencial, pero funciona.


Y Quadrivium continúa ¡avanti toda!

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Ja, ja, ja... ¡Ay, los viejos métodos!

Ja, ja, ja... ¡Ay, los viejos métodos!

Cuando empiezo a escribir esta entrada son las 15:50. Última hora de la tarde que, a cuenta de la huelga, me obliga a hacer una sustitución con un 1ºESO. 

Estaba yo temiendo esta hora, después de un día de ajetreo, porque pensé que, tras una jornada extraña para ellos (en la que han experimentado la falta de sus profesores habituales y de muchos de sus compañeros -yo creía que ésta era una huelga de trabajadores, pero veo que hasta los estudiantes de 12 años la secundan-) se iban a estar subiendo por las paredes y montando el pollo. 

Así han llegado al aula, en efecto. De pie, apoyada en mi mesa y tratando de pasar inadvertida, he visto cómo iba entrando el rebaño, mientras me preguntaba qué hacer para sobrevivir a esta última hora.

Podría haber aplicado las últimas técnicas pedagógicas, tal y como se nos insta que hagamos desde todos los sectores educativos, tan modernos y progres ellos. Podría haber intentado llevármelos al aula de informática a ver si allí, a base de tecnología punta, pasaban la hora entretenidos. Podría...

Podría, y es lo que he hecho, decirle a una alumna: Sal a la pizarra y apunta a quien hable. El que llegue a dos cruces, copia.

Y ahí están (son las 15:55), 25 minutos después de haber empezado la clase sin que se haya oído ni un susurro.

Jajajajajaja, estos pedagogos modernos...

A / (las) cuenta(s) de la huelga...

A / (las) cuenta(s) de la huelga...

Hace tiempo que ando desconectada del mundo, pero supongo que en las tertulias estos días habrán venido hablando del mucho mal que le hacen este tipo de huelgas al país. 

Mi experiencia (que hoy mismo estoy viviendo de nuevo) dice lo siguiente:

-Grupo 1: cuatro o cinco compañeros han hecho hoy huelga. No trabajan, no cobran.

-Grupo 2: yo veo mis clases modificadas y he de ocuparme, a lo largo del día, de hasta cuatro clases que nada tienen que ver con las mías; y que se ven, a su vez refundidas con otras, modificadas y desperdiciadas. Trabajo extra pero no cobro extra.

-Grupo 3: la Consejería de Educación retendrá a mis 4 ó 5 compañeros la parte del salario correspondiente al día de hoy, pero tendrá el trabajo hecho por otros curritos, como yo. No paga por un trabajo realizado.

No sé vosotros, pero yo, en este grupo de tres, hasta el momento veo lo de siempre: unos son los aprovechaos y de los otros se aprovechan.

Un impulso criminal, P. D. James

Un impulso criminal, P. D. James

Adam Dalgliesh debe investigar el asesinato de la señorita Bolam, la antipática administradora de la clínica Steen, un selecto centro psiquiátrico donde ingresan pacientes adinerados que valoran en igual medida la atención médica y la discreción. Entre los empleados y pacientes de la entidad reina una desconfianza generada por chantajes y secretos, y se esconde también un asesino.

Segunda novela del superintendente y poeta Adam Dalgliesh, interesante, bien construida, extraordinariamente bien narrada y con un final en el que, de nuevo, P. D. James se queda con el personal. 

Hace poco que conozco a esta autora y es muy poco lo que, de hecho, he leído de ella. Sin embargo, ese poco basta. ¡Me gusta mucho P. D. James, sus historias y su detective Adam Dalgliesh! Un hombre con un pasado, con un presente y con sueños de futuro. Y es que, según he leído por ahí a los entendidos, en una novela policíaca nunca debe estar mezclado ningún otro asunto que no sea la trama detectivesca y, por supuesto, el amor no debe ni asomar la nariz. Pues bien, nuestro Adam Dalgliesh nos va contando su historia pasada: es viudo, y sus anhelos: está enamorado (o al menos le gusta) de Deborah Riscoe. ¡Lástima que sea la hija de...! Ah, no, eso me lo tengo que callar. Todo lo cual me da un empujoncito anímico para continuar mis historias del Atrápame tal y como las había concebido. Claro que, tampoco lo necesitaba, la verdad: me importan un bledo las ideas y opiniones de los entendidos.

Pero, y volviendo a P. D. James, me gusta tanto, pero tanto, tanto cómo escribe... Hace poco hablaba con Dama de ella y nuestra querida Panterita me decía que su prosa tiene una sintaxis muy británica. Tendré que leerla algún día en inglés, a ver qué tal; pero, desde luego, en español suena extraordinariamente bien. Son novelas con una prosa tan bien armada, que sólo por eso ya las leería con gusto. La redacción tipo best-seller (lo que entendemos por tal, quiero decir), con sus frases cortas y simples, sin complicaciones sintácticas ni aparente preocupación por alcanzar la belleza en la composición, está bien para un rato. Pero para disfrutar de la lectura desde el trazo inicial de la primera letra hasta el punto final, necesito algo como lo que P. D. James me da. 

Me encanta su forma de escribir, señora James. 

Una lectora agradecida.

lunes, 12 de noviembre de 2012

No quiero ser pija

No quiero ser pija

Hoy, que, en previsión del Síndrome Lunístico y de sus posibles consecuencias, me había yo pertrechado hábilmente e iba toda mona, oye, que hasta me había maquillado un pelín, me encuentro con que, al llegar al colegio, el asunto de la reflexión matinal es el culto al cuerpo.

Venga, al toro: miro a los alumnos y me planteo la cuestión: A ver cómo les saco yo a estos de 1º ESO una idea medio con sentido al respecto, fue mi propia reflexión matutina. Y, hala, yo ahí, toda puesta, tirando de la lengua al personal. Y entonces, ¡oh, Dios mío!, entonces..., va uno y me suelta que:

¡¡¡Belén Esteban ES PIJA!!!

¿Ojos para qué os quiero? Me puse como una loca a buscar imágenes de Belén Esteban en internet...



y concluí que, uuuuufffffff, menos mal, yo no soy pija.

My ideal bookself

My ideal bookself

Curiosa entrada.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Heart, Annie Stela

Heart, Annie Stela 

El Caso Lutero, César Vidal

El Caso Lutero, César Vidal

El 31 de octubre de 1517 un monje agustino llamado Martín Lutero clavó en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg Noventa y cinco tesis sobre las indulgencias. Aunque su intención era someter a discusión el texto de acuerdo con la práctica académica de la época, la acción fue interpretada como un desafío contra la jerarquía eclesiástica.

Con este sencillo acto se inició el Caso Lutero, un proceso que concluyó en la excomunción y condena a muerte por herejía del monje agustino, pero que también significó el principio de la Reforma y, con ella, de la Modernidad.

[...]

La presente obra, de hondo contenido histórico y espiritual, nos muestra, partiendo de las fuentes originales, las etapas sucesivas del Caso Lutero, así como las diversas claves para comprender cómo y por qué se produjeron. Se trata de un intento, sólidamente documentado, para comprender a las dos partes en sus respectivas posiciones, para tender puentes de diálogo y entendimiento recíprocos a medio milenio de distancia, para acabar con los más diversos prejuicios y para reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro.

El resultado es un libro imprescindible y fundamental -a decir verdad, inexistente con anterioridad en el campo de la historiografía en español- para adentrarse en unos hechos, muy superficialmente conocidos por muchos y frecuentemente mal explicados e interpretados, pero que cambiaron de manera decisiva la Historia universal y que, sin duda, nos ayudarán a interpretar aspectos definitivos y esenciales de nuestra realidad actual.

Como, por ejemplo, por qué los protestantes son tan industriosos y los católicos tan vagos e inútiles, supongo (ironía en modo on, que diría el dueño de la mano regaladora del libro). 

Me da tanta risa leer eso de un libro imprescindible y fundamental, que me duele el estómago por las agujetas que me provoca el ataque de hilaridad. El librito, laureado con el premio Finis Terrae 2008 (galardón que sirvió de excusa para gastarme la broma que trajo el libro hasta mi biblioteca), no va más allá de un trabajo académico de fin de carrera. Probablemente, de hecho, su contenido es un compendio de los apuntes que el señor Vidal ha ido recolectando aquí y allá.

Lo de [...] Se trata de un intento, sólidamente documentado, para comprender a las dos partes en sus respectivas posiciones [...] se reparte de la siguiente forma: tres cuartas partes del libro comprenden la memoria de Lutero (lo cual no critico en absoluto) y atacan despiadadamente al papa, León X a la sazón,  (algo que tampoco se encuentra en mi lista de: Cosas por las que partirme la cara) y a la Iglesia católica. Sólo al final, muy al final (páginas 197 a 199) da una de cal y otra de arena a unos y otros.

De todo el libro, aunque curiosín en algunas de sus partes, saco tan sólo dos puntos sobre los que entretener la reflexión uno de estos días, cuando tenga tiempo:

1º. Que me siento tan cerca de los protestantes en algunas de sus concepciones, que muy bien podría ser una de ellos sin que razón alguna me hiciera temblar el pulso ni atemorizara mi conciencia. 
2º Unas cuantas líneas que me han tocado la fibra más sensible, pues es algo que me hierve por dentro desde siempre: [...] como escribió en 1968, Joseph Ratzinger, el actual papa Benedicto XVI: "Aun por encima del papa como expresión de lo vinculante de la autoridad eclesiástica se halla la propia conciencia, a la que hay que obedecer la primera, si fuera necesario incluso en contra de lo que diga la autoridad eclesiástica".

Y, bien, con este más el otro, ya tengo leídas dos de las tareas encomendadas bajo la forma de regalo. El tercero, que es un castigo con todas las de la ley, sin que el malévolo que lo ideó se molestara en ocultarlo, no tendrá la suerte de caer (¡chof!) por aquí porque está el último de la fila, y como siempre habrá otros, cientos, miles, millones de otros por delante..., ¡jamás le llegará el turno! 

Oh, qué pena.

- - - - - 

Por si alguien tiene humor: 16 minutos, 15 segundos de César Vidal hablando de su Caso Lutero. Yo no lo he escuchado, así que no puedo hablar al respecto. Otros, que están enganchados a su programa, seguro que lo soportan.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Cada maestrillo...

Cada maestrillo...

Para escribir una historia, dice Caraguevo que hay que tener un plan..., lo cual parece bastante obvio, sí. 

Los hay, sin embargo, que prefieren llenarse los bolsillos de cuadernos y organizarse por formas y tamaños (aunque seguro que también cuentan con un plan).

Otros, de nuevo según Caraguevo, estructuran su plan en tres fases, siguiendo una liturgia literaria que se resume en:
-Fase I: la documentación.
-Fase II: la redacción.
-Fase III: la corrección.

Y luego estamos el Caos y yo... que también solemos tener un plan.  
...

... 
 
Creo...
...

...

O al menos aparentamos tenerlo:


jueves, 1 de noviembre de 2012

Lobo hombre en París, La Unión

Lobo hombre en París, La Unión 


Hala, ya tenemos aquí el jalogüín. Este año con música española.

Sí, sí, sé que no es la versión que estamos acostumbrados a oír, pero el vídeo es chulísimo.

Por cierto que se me acaban las ideas: el año pasado los zombis de Michael Jackson; éste, el hombre lobo de La Unión (y Nacho Cano). ¿Alguna idea para el próximo? Porque copiarme en el blog el Don Juan Tenorio..., como que no.

Belén 2013

Belén 2011