sábado, 3 de diciembre de 2011

Libre albedrío (en respuesta)

Libre albedrío (en respuesta)

Sí, desde luego, está escrito: nuestro destino es ser libres. Así habla Posodo en su anotación (a la cual dirige el enlace) en referencia a la libertad del hombre en lo que a elegir su camino respecta. Es un interesante texto que recomiendo aunque, por supuesto, comprendo que quizá sea un tema que no ofrece demasiado atractivo en un mundo como el de hoy. A mí, sin embargo, me seduce grandemente, y lo hace siempre, aunque confieso que en esta ocasión más, si cabe, porque fui testigo directo del provechoso coloquio acerca de la predestinación que tuvo lugar en la ya lejana tarde toledana que Posodo refiere en su anotación. 

Lo que él opina al respecto, en sus labios lo dejo, que muy bien lo dijo entonces y muy bien lo reproduce en su bitácora. Lo que yo opino, empero, lo apunté, creo, entonces, y lo explico ahora

Yo no creo en un dios que se entretuvo en crear un maravilloso universo para que su más querida criatura caminara por él sobre un único raíl en el que jamás se hallaran desvíos, atajos, revueltas, rodeos, vargas y hondonadas, gargantas, ríos, praderas y mares, de forma que fuera el transitar del hombre variado y pudiera éste elegir a su gusto allá por donde más le apeteciera ir. ¡No, qué va! La creación de Dios no es de un solo carril. De otra forma, ¡qué universo tan aburrido! ¿Para qué molestarse en crearlo, si ya estaría todo dicho? 

Yo creo a ciegas en el libre albedrío del hombre y abomino de la predestinación, lo cual no impide, sin embargo (y según se inclina mi parecer), que Dios pueda actuar (y, de hecho, lo haga) en nuestras vidas si es por bien nuestro y así lo deseamos (que esto también lo gobierna nuestra libertad). Dios vive en un eterno presente. Para Él no hay pasado, ni futuro. Lo ve todo, pasado, presente y futuro, en un mismo instante, de forma que nada se le oculta. Sabe muy bien que ese desvío que tomamos no es el que nos conviene y puede, si hemos decidido ponernos en Sus manos, indicarnos cuál otro debemos tomar. Que lo hagamos o no, es cosa nuestra porque, al fin, y como también yo creo: está escrito: nuestro destino es ser libres.

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Quizá no lo recuerdo bien, pero creo que no cambié de tema cuando Posodo expuso su idea, ni tampoco le cambié la bebida. Sé con certeza que algo dije, aunque no puedo evocar aquel momento sino como un cierto balbuceo por mi parte que no supo expresar las torpes ideas que alberga mi cabeza; ni por asomo la mitad de bien pensadas, relatadas y argumentadas que las que él expuso. En cualquier caso, valga este breve texto para colocar mi parte en aquel coloquio y comentar su anotación, algo que no hice en sus Platos porque pensé, como bien se puede comprobar hoy, glosar en mi Finis.

Vale.

8 comentarios:

posodo dijo...

"bien pensadas, relatadas y argumentadas": creo que estuve en otra conversación ;-) (Pero gracias en lo que proceda).
Esa conclusión que apunté, en realidad, era una argucia para que alguien presente pusiera negro sobre blanco sus opiniones, mucho mejor que lo que yo pudiera recordar, cosa que, como esperaba, así ha sido.
Gracias, otra vez.
Y, bien, veo que, en uso de nuestra libertad, aun coincidiendo en el fondo, cada uno lo expresa de una manera distinta, porque, al fin y al cabo, somos libres.
Un saludo.

(¿Te he dado ya las gracias por todo?)

S. Cid dijo...

Posodo: Gracias a ti :-)

Bate dijo...

Lo que hubiera dado por estar y participar en ese interesante coloquio toledano entre tantos y tan buenos amigos, S.Cid. La anotación de mi amigo, nuestro amigo, Posodo, que acabo de leer y comentaré cuando me coja con la mente y las ideas más fresca, es de lo más interesante, atinado y profundo que le he leído.


Un beso para ti, tú entrada de hoy (te sales) tampoco anda manca.

S. Cid dijo...

Bate: Lo hubieras pasado muy bien y seguro que le habrías metido caña a la conversación ;-) Pero ya habrá más oportunidades.
Un beso.

posodo dijo...

Bate: como bien dice S.Cid, habrá, Dios mediante, más oportunidades.
Por lo que, eso de "lo más interesante, atinado y profundo", resérvalo para cuando transcriba lo que tú nos cuentes entonces ;-)

Un saludo.

MGae dijo...

Hermosa reflexión, sin duda, y apasionante tema, aunque, efectivamente, en un tiempo como el nuestro, se prefieran las materias más leves y superficiales. Interesante conversación la que disfrutamos entonces y que, como suele ocurrir con los grandes coloquios, permite saborearlo y rumiarlo a posteriori y permite enhebrar nuevos apuntes más tarde.

Y estoy contigo en que la libertad no está reñida con "dejarnos" en manos de Dios. El Catecismo asegura (en su punto 1742, para quien quiera buscarlo) que "la gracia de Cristo no se opone de ninguna manera a nuestra libertad cuando ésta corresponde al sentido de la verdad y del bien que Dios ha puesto en el corazón del hombre. Al contrario, como lo atestigua la experiencia cristiana, especialmente en la oración, a medida que somos más dóciles a los impulsos de la gracia, se acrecientan nuestra íntima verdad y nuestra seguridad en las pruebas, como también ante las presiones y coacciones del mundo exterior. Por el trabajo de la gracia, el Espíritu Santo nos educa en la libertad espiritual para hacer de nosotros colaboradores libres de su obra".

Saludos a todos.

Alawen dijo...

Discrepo en lo de provechoso coloquio, sólo por el gusto de tener la oportunidad de volver a tratar el tema con una copa delante...
(Si, copa, que ya he tenido suficiente café...)

S. Cid dijo...

MGae: Vaya que es apasionante... Pues no nos hemos pegado tú yo parrafadas al respecto ni na. Las disfruto mucho, lo sabes, y, además, me enseñas tanto...

Alawen: Pues con una copa, sí, pero en un sitio calentito, que hace ya una rasca... Te emplazo, pues. Y a los demás, también.

Besos y saludos para ambas.

Belén 2013

Belén 2011