domingo, 4 de septiembre de 2011

Sin palabras...

Sin palabras...

..., aunque (suspiro) aún con algo de dinero.

Charlaba el otro día con Bate en estas mismas páginas y le anunciaba que estaba preparando una entrada sobre los sindicatos. En realidad, más que sobre los sindicatos versaba (o al menos así la había iniciado) acerca del viajecito con que el señor Toxo se ha regalado estas pasadas vacaciones. Y es que estaba viendo el programa de El Gato al agua cuando salió a escena el sindicalista y sus nuevas vacaciones (lo de "nuevas" es, naturalmente, porque ya hubo otras...), de manera que me puse muy ufana yo a escribir al respecto, esfuerzo del cual brotaron algunas frases que hoy, sin embargo, no encuentro interesantes, de modo que las he borrado.

He estado bastante liada durante el fin de semana y puede que sea por eso que hoy, que me pongo ante el ordenador a ver si salen unas cuantas palabras bien hiladas, me veo más bien torpe para encontrar ideas. O quizá sea que oyendo algunos datos sobre el viajecito en sí (como que en una semana se ha gastado 3 veces el dinero que una familia española -que pueda permitírselo, tal y como están las cosas- ha dedicado este verano a sus vacaciones), quizá, digo, sea que oyendo esto me he quedado sin palabras.

La verdad es que no soy yo quién para decirle al señor Toxo cuánto dinero puede gastarse y cómo deben ser sus vacaciones.  Cada cual es muy libre de hacer con sus caudales lo que le venga en gana. Yo así lo he hecho con los míos y ¡faltaría más que viniera nadie a decirme cuál es el uso que debo hacer de ellos!

Aunque, bueno, creo que esto tampoco es del todo cierto. Por supuesto que el dinero que hay en mi cuenta corriente lo gasto como me sale de mi santo apéndice nasal, pero no ocurre lo mismo con el que ya no está en mi cuenta. Con él, pago las películas españolas sobre la Guerra Civil, los abortos realizados en la Seguridad Social, las sedaciones del doctor Montes. Con él sufrago también a los cartógrafos que se emplean con pasión en dibujar el mapa del clítoris, subvenciono a los homosexuales de Mozambique (o de donde sea), y le costeo el puesto en la ONU a Bibiana Aído. De mis impuesto sale el pago y mantenimiento de los coches oficiales, las nuevas decoraciones de despachos, el sueldo del adjunto al agregado del asistente auxiliar del secretario suplente del primer edecán del asesor décimo octavo del Presidente, Ministro, Alcalde  o Concejal de turno y, por supuesto, también pago con mi dinero el sueldo (dijeron la cifra que cobra, pero no la recuerdo. Eso sí, eché cuentas rápidamente y me salieron más de cuatro años de trabajo para casi igualar la primera de las cifras de su sueldo) al señor Toxo, de modo que, al fin, bien podría, por tanto, opinar sobre la cantidad de pasta de la mía que se ha gastado en sus vacaciones.

Y, sin embargo, amigos... no puedo. No, no puedo hacerlo... porque no sé cómo he de hacerlo.

Será, como dije por ahí arriba, que me he quedado sin palabras. Confío (ya le he oído decir a las malas lenguas que se avecina una nueva subida de impuestos) en que no suceda lo mismo con mi dinero.

14 comentarios:

carlos dijo...

Me recuerda a las cuentas del Gran Capitán...en picos ,palas y azadones mil millones...al menos éste robaba pero engrandecía España, pero éstos enanos mentales arruinan todo lo que tocan.
Abrazos

posodo dijo...

No recuerdo que al Gran Capitán se le reprochara beneficio propio, sino que, como en la película de Parque Jurásico "no escatimaba en gastos".
Pero en efecto, al menos, con él se engrandecía España, se tenía que reparar las campanas de las iglesias de tanto tocar a victoria, pagaba y vestía a los soldados,... y otras minucias como poner su vida en peligro.

En cambio, éstos... ¡ay, éstos!

¿Palabras? Si las miradas bastasen...
"Mowgli miró a Bagheera para ver si la pantera se había incomodado también, y vio que los ojos de ésta tenían tan dura expresión como si fueran dos piedras de jade." (El libro de la selva, de Rudyard Kipling)

Y eso que la noble pantera negra sólo se había incomodado...

Bate dijo...

Antonio Burgos se inventó el término monetario pellón, en homenaje al que fuera responsable de la construcción, organización y gestión de la Exposición Universal de Sevilla de 1992, Jacinto Pellón. Un pellón equivalía a mil millones las antiguas pesetas.

Yo hoy me voy a atrever con un nuevo término monetario, el Toxón, que es el equivalente a 5.ooo euros de los actuales. Lo que se gasta este sinvergüenza en una semanita de veraneo.

Bate dijo...

¿Queda claro, no?

1 Toxón = 5.000€

posodo dijo...

Buena idea, Bate. ¿Por qué no se la haces llegar?

Bate dijo...

Posodo, hace años que Totxito y yo no nos dirigimos la palabra. La vida. Creí que te lo había comentado. Nos separa muchas cosas.
Tuvimos una gran amistad, incluso hubo una época que salíamos juntos los dos matrimonios a cenar y luego a ver el espectáculo de Manolita Chen.
Pero ya te digo, fue hace muchos, muchos años...

posodo dijo...

Ya me lo barruntaba, pero me refería a tu paisano, Antonio Burgos.

Bate dijo...

GLUP!! jajajajjaa, que cabr...eso eres.

Bate dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Bate dijo...

Por cierto, felicito a la autora del articulo, la editora, directora y máxima accionista de la revista cultural Finis Terrae -Nulla dies sine linea- , Doña S.Cid, por la fantásticas labor que viene ejerciendo en pos de la verdad, la ilustración y la política liberal, y más concretamente, por las últimas entradas que está ofreciendo a sus lectores.


A sus pieces

José Antonio del Pozo dijo...

Encima, dice Toxo, que él con su dinero hace lo que le da la gana: precioso argumento que le brinda a los ricos, como él, y mayores que él.
Saludos blogueros

Ana Laura dijo...

No sé lo que dijo ese Sr. Toxo, aunque puedo imaginármelo, pero lo que dices tú es demasiado cierto, en cualquier país uno viva.

Un saludo grande, y si esta entrada es un ejemplo de ti sin palabras, ¡no quiero saber cómo es cuando estás elocuente!!

S. Cid dijo...

Carlos: Jajaja, las cuentas del Gran Capitán. Ésas son las que se hacen los políticos de hoy en día, millón arriba, millón abajo. Total (Carmen Calvo dixit (y Pixie) ;-)], el dinero público no es de nadie.

Posodo: Nunca me gustó demasiado Kipling. Ni siquiera su If. Más que un hombre, si alguien pudiera cumplir todas sus condiciones, sería un héroe.

Bate: Bien ideado el sustantivo. Al fin y al cabo, lo que se ha gastado éste ha sido un tocho (perdón, un toxo) de pasta con la parienta.

En cuanto a tus alabanzas..., se agradecen :-)), pero ni este humilde blog, ni su ¿máxima?, querrás decir única, accionista los merecen ;-)

José Antonio: Y tendría razón en lo que dice, si se ganara el sueldo con su esfuerzo en un trabajo productivo, no gracias a las subvenciones que le dan directamente extraídas de mis impuestos y respecto a las cuales, por cierto, nadie me ha preguntado mi parecer.

Ana: Toxo es un sindicalista de la más rancia izquierda española que vive del cuento y se ha gastado 8.000 euritos del ala en una semana de vacaciones en no sé qué complejo hotelero de alto standing, donde al parecer ha estado preparando las huelgas que van a montar este otoño.

¿Elocuencia? ¡Quia!, retoriquilla de andar por casa... ;-)

Saludos a todos, amigos.

Miguel Baquero dijo...

Cada uno se gasta su dinero en lo que quiere, está claro, pero también es verdad que algunas personas, por su cargo, deberían de dar ejemplo o mostrar moderación. No es santo de mi devoción Alfonso Guerra, pero dijo muy bien cuando dijo que hay veces que conviene veranear junto al botijo

Belén 2013

Belén 2011