jueves, 7 de octubre de 2010

CaC

Cac

-No, no voy a hablaros de la Ciutat de les Arts i de les Ciènces.
-No, no voy a hablaros del Centro de Arte Contemporáneo.
-No, tampoco lo haré sobre la Confederación Asturiana de la Construcción.
-Y, por supuesto (¿acaso algún asiduo lector de estas páginas tuvo la temeridad de ni siquiera pensarlo?), jamás le dedicaría ni una sola sílaba al CAC catalán (si les interesa conocer su web, búsquenla en Google, que desde aquí no se la promociona).

 Y entonces..., ¿Cac...?

Pero, ¿cómo?, ¿aún no ha descubierto ningún sagaz lector a qué me refiero? Pero si es cristalino: ¡¡¡Supertramp reedita su Breakfast in America!!!




Cac: Corro a comprarlo.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Ni-Ni

Ni-Ni 

Según escuché ayer en la radio, hay en España 750.000 jóvenes que ni estudian ni trabajan (son esos que integran lo que se ha dado en llamar Generación Ni-Ni). 

La noticia, ya por sí sola, asusta: 750.000 jóvenes españoles que cada día hacen... nada de nada, de nada, de nada;  y, sin embargo, lo que verdaderamente pone los pelos de punta es la pregunta que lanzó el locutor una vez dado este dato: ¿le es posible a un país que acopia 750.000 ninis salir de una crisis cómo ésta en la que estamos sumergidos?

¿Cuánto tiempo podremos soportar cifras como esta? ¿Qué futuro nos espera? Ni la Fosa de las Marianas será suficientemente profunda para que encontremos nuestro fondo.

lunes, 4 de octubre de 2010

Más cosas que una lee por ahí

Más cosas que una lee por ahí

Por medio de la ciencia, los seres humanos somos capaces de captar al menos algunos de los secretos de la naturaleza. Hemos descifrado parte del código cósmico. Por qué es así, por qué el Homo sapiens posee la chispa de la racionalidad que constituye la clave del universo, es un profundo enigma. Nosotros, que somos hijos del universo -polvo de estrellas animado-, podemos, no obstante, reflexionar sobre la naturaleza de ese mismo universo, incluso hasta el punto de vislumbrar las reglas que rigen su funcionamiento. ¿Cómo hemos podido conectar con esta dimensión cósmica? Es un misterio, pero no se puede negar la conexión.

¿Qué significa esto? ¿Qué tiene el Hombre para poder gozar de semejante privilegio? No puedo creer que nuestra existencia en este universo sea un mero capricho del destino, un accidente de la historia, un incidente sin importancia en el gran drama cósmico. Nuestra implicación es demasiado íntima. La especie física Homo sapiens puede no importar nada, pero la existencia de la mente en algún organismo de algún planeta del universo es, sin duda, un hecho de importancia trascendental. Por medio de los seres conscientes, el universo ha adquirido consciencia de sí mismo. Esto no puede ser un detalle trivial, un subproducto sin importancia de fuerzas sin mente y sin propósito. Estamos aquí por alguna razón.


domingo, 3 de octubre de 2010

Cosas... que una lee por ahí

Cosas... que una lee por ahí

En 1959, en el desierto del Gobi, se halló una huella de zapato con millones de años de antigüedad, a pesar de que, según la ciencia, el hombre no existía todavía en aquella época. Los miembros de la expedición paleontológica chino-soviética, dirigida por el doctor Cow Ming Chen, que realizaron este asombroso descubrimiento, fueron incapaces de explicar al mundo científico y al simple curioso este misterio y hasta cierto punto aterrador hallazgo.

En el Fisher Canyon, situado en el estado norteamericano de Nevada, se encontró también una huella de suela de zapato con tenues señales de costura. (...)

En Broken Hill, Rhodesia, se ha encontrado el cráneo de un hombre de cuarenta mil años de antigüedad; actualmente se se conserva en el Museo de Historia Natural de Londres. Aparece en este cráneo una especie de orificio sin ninguna estría de las que suele producir un golpe aplicado por un cuerno, un hacha o cualquier otro arma de las usadas en aquella época remota. Se trata del tipo exacto de orificio que produce una bala. Falta el lado opuesto del cráneo, lo que confirma esta hipótesis.

El  profesor K. Flerov, directo del Museo Paleontológico de la Unión Soviética, posee el cráneo de un bisonte mucho más antiguo que el hombre del que acabamos de hablar. Presenta un orificio de bala similar: ¿quién pudo disparar sobre este animal en una época en la que se supone que el hombre no se distinguía prácticamente del mono?

En 1960, T. G. Gritsai e I. J. Yatsco descubrieron esqueletos de camello, avestruces y hienas en las cavernas de Odessa, en la URSS. Se calcula su edad en un millón de años aproximadamente; estos esqueletos presentaban agujeros perfectamente circulares y hendiduras muy regulares. Los expertos dictaminaro que estos huesos habían sido cortados con un instrumento metálico y posteriormente pulidos. ¿Quién pudo tallar estos huesos?

P'os eso...

sábado, 2 de octubre de 2010

Quo Vadis (Henryk Sienkiewicz)

Quo Vadis  (Henryk Sienkiewicz)

Muy bonita novela cuyo desarrollo y final no sorprenden, sin embargo, porque pocos serán los que no hayan visto la película.

Magnífico el retrato de Petronio y no sé si tan bueno el de Nerón, quizá desdibujado en la novela a causa de la comparación que no puede dejar de hacerse con el incomparable Peter Ustinov de la película. Imposible creer, sin embargo, la relación entre Pedro y Pablo que el autor  dibujó.

viernes, 1 de octubre de 2010

Víctor y Carlota

Víctor y Carlota

Estos son Víctor y Carlota, mis agapornis... Bueno, en realidad y para hablar con precisión, debería decir que eran mis agapornis. Ayer los regalé... con bastante pesar, pero sé que estarán bien cuidados. Pit se encargará de ello. 

Carlota tiene los ojos azules, el pico rojo y es cobardona. Siempre se esconde detrás de Víctor. Él... es más echao p'alante. Cuando se le cruzan los cables hasta se atreve a picarte. Eso sí, cuando aletea y lo llena todo de plumas, te acercas, le echas la bronca... y sabe quién es quien manda.

Los agapornis son pájaros extraños: tienen que vivir en pareja, que ellos mismos eligen (no puedes poner a dos juntos como mejor te parezca a ti) y si uno de ellos muere..., el otro le sigue al otro mundo de inmediato.  A veces se pelean, pero casi siempre se están haciendo arrumacos. Lo picotean todo para afilarse el pico (Víctor y Carlota se han comido los palos, los comederos y cuando a Víctor le daba el ataque de rabia, -por razones desconocidas para mí- la emprendía hasta con los barrotes). 

Pero ya no están... Por la mañana, cuando encienda la radio para escucharla mientras desayuno, ya no tendré que enfadarme con ellos porque sus chirriantes graznidillos no me dejan oírla. Los echaré de menos, pero... En fin...

¡Ay! :'(

Belén 2013

Belén 2011