domingo, 3 de octubre de 2010

Cosas... que una lee por ahí

Cosas... que una lee por ahí

En 1959, en el desierto del Gobi, se halló una huella de zapato con millones de años de antigüedad, a pesar de que, según la ciencia, el hombre no existía todavía en aquella época. Los miembros de la expedición paleontológica chino-soviética, dirigida por el doctor Cow Ming Chen, que realizaron este asombroso descubrimiento, fueron incapaces de explicar al mundo científico y al simple curioso este misterio y hasta cierto punto aterrador hallazgo.

En el Fisher Canyon, situado en el estado norteamericano de Nevada, se encontró también una huella de suela de zapato con tenues señales de costura. (...)

En Broken Hill, Rhodesia, se ha encontrado el cráneo de un hombre de cuarenta mil años de antigüedad; actualmente se se conserva en el Museo de Historia Natural de Londres. Aparece en este cráneo una especie de orificio sin ninguna estría de las que suele producir un golpe aplicado por un cuerno, un hacha o cualquier otro arma de las usadas en aquella época remota. Se trata del tipo exacto de orificio que produce una bala. Falta el lado opuesto del cráneo, lo que confirma esta hipótesis.

El  profesor K. Flerov, directo del Museo Paleontológico de la Unión Soviética, posee el cráneo de un bisonte mucho más antiguo que el hombre del que acabamos de hablar. Presenta un orificio de bala similar: ¿quién pudo disparar sobre este animal en una época en la que se supone que el hombre no se distinguía prácticamente del mono?

En 1960, T. G. Gritsai e I. J. Yatsco descubrieron esqueletos de camello, avestruces y hienas en las cavernas de Odessa, en la URSS. Se calcula su edad en un millón de años aproximadamente; estos esqueletos presentaban agujeros perfectamente circulares y hendiduras muy regulares. Los expertos dictaminaro que estos huesos habían sido cortados con un instrumento metálico y posteriormente pulidos. ¿Quién pudo tallar estos huesos?

P'os eso...

9 comentarios:

caraguevo dijo...

Yo, para huesos, me quedo con los Huesitos de toda la vida.

Paco Gómez Escribano dijo...

Cosas como las que nos traes hoy al blog ocurren. Lo que pasa es que los científicos las archivan como anomalías, salvo cuando tienen una trascendencia brutal. Por ejemplo, nadie ha explicado todavía satisfactoriamente cómo y quiénes construyeron las pirámides de Egipto. Y las teorías oficiales han sido desmontadas una por una por científicos ajenos a la Egiptología. En fin...
Saludos.

S. Cid dijo...

Caraguevo: Alguno he comido..., pero no eran de mis favoritos. Prefería otros de los muchos cócteles llenos de grasas y azúcares malignos que se comercializan por ahí, jajaja ;-)

Paco: Chico, no sé... Supongo que muchas de estas cosas son sólo producto de mentes calenturientas que se empeñan en ver lo que no hay, pero es cierto que otras muchas..., otras muchas deberían investigarse más a fondo.

Saludos, amigos.

Señor De bate dijo...

Os contaré una cosa que quizás no sabèis.

El doctor Cow Ming Chen, famoso paleólogo de la Universidad Estatal de Twhin Lil´li Marlénw, siempre tuvo gran predicamento académico entre sus colegas occidentales.

Cow Ming Chen, aparte de dirigir apasionantes expediciones al desierto del Gobi con fondos FEDE que el paso del tiempo demostró que no valian absolutamente para nada, era un famoso Helicicultero (Cultivador de Caracoles).

La sesudo Teoria de Cow Ming Chen (Caracolius Tratadus) le llevó a aseverar que el hombre parte geneticamente del caracol.

"Algunos más que otlos", puntualizaba siempre el chinito.

S. Cid dijo...

Bate: ¿Estás de coña sevillana o lo dices en serio? Pareces saber mucho tú del tal Cow Ming Chen ese... Yo era la primera vez que oía de su existencia. Si es que existe el gachó, claro... ;-)

posodo dijo...

Señor De Bate: llamándose Cow, ¿no será más bien vaquero antes que caracolero? Es cierto que ambas especies no carecen de cuernos, pero no creo que sea ésa la especialidad de su estudio. Aunque, tratándose de una expedición chino-soviética en 1959, ya no sé qué decir.

Señor De bate dijo...

Te contesto S.Cid:
En Sevilla siempre hemos sentido y tenido como nuestro al profesor Cow Ming Chen, por cierto, primo hermano de la empresaria del Teatro chino Manolita Chen.

Fundamentalmente, viene esta sincera admiración de los sevillanos, por sus estudios sobre los caracoles más que por su carrera en busca de huesos primitivos.
Podría escribir muchas páginas sobre el eminente científico, pero, pensándolo bien, creo que no sería muy bueno para mi reputación.

Posodo, te recuerdo que Cow es una abreviación semántica del chino mandarín Cow-Chinlús.

caraguevo dijo...

Me suena todo a cuento chino.

GUIDO FINZI dijo...

O los científicos están fumados, o el carbono 14 va a su aire...

Un saludo

Belén 2013

Belén 2011