viernes, 1 de octubre de 2010

Víctor y Carlota

Víctor y Carlota

Estos son Víctor y Carlota, mis agapornis... Bueno, en realidad y para hablar con precisión, debería decir que eran mis agapornis. Ayer los regalé... con bastante pesar, pero sé que estarán bien cuidados. Pit se encargará de ello. 

Carlota tiene los ojos azules, el pico rojo y es cobardona. Siempre se esconde detrás de Víctor. Él... es más echao p'alante. Cuando se le cruzan los cables hasta se atreve a picarte. Eso sí, cuando aletea y lo llena todo de plumas, te acercas, le echas la bronca... y sabe quién es quien manda.

Los agapornis son pájaros extraños: tienen que vivir en pareja, que ellos mismos eligen (no puedes poner a dos juntos como mejor te parezca a ti) y si uno de ellos muere..., el otro le sigue al otro mundo de inmediato.  A veces se pelean, pero casi siempre se están haciendo arrumacos. Lo picotean todo para afilarse el pico (Víctor y Carlota se han comido los palos, los comederos y cuando a Víctor le daba el ataque de rabia, -por razones desconocidas para mí- la emprendía hasta con los barrotes). 

Pero ya no están... Por la mañana, cuando encienda la radio para escucharla mientras desayuno, ya no tendré que enfadarme con ellos porque sus chirriantes graznidillos no me dejan oírla. Los echaré de menos, pero... En fin...

¡Ay! :'(

9 comentarios:

GUIDO FINZI dijo...

Yo tuve una ninfa, o carolina. Se llamba Pollo, pero luego descubrimos que era hembra, y decidimos dejarle el nombre como estaba...

Un saludo

Carlos dijo...

Mi sobrina tenía uno solo pero lo crió desde chiquitito y le seguía a todas partes,le daba de comer en la mano, y no se separaba nunca de ella. Tienes razón de que son pájaros que necesitan mucho la compañía.
Siento que te hayas separado de tus chiquitines, pero lo habrás hecho por un motivo más que justificado.
Besitos.

Señor De bate dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Señor De bate dijo...

Mi madre tenía un canario amarillo que cantaba menos, que Tamara, la hija de Margarita seisdedos.
Yo lo llamaba canarieitor´s, y ella, mi madre, Pollo.
Si, igual que el pájato de Guido, pero con la diferencia, que del nuestro nunca supimos cual era su sexo.
A lo mejor, quién sabe, era hemafrodita.

Acabó con su vida un gato negro como el carbón que rondaba mi casa desde hacía tiempo.

Lady Boheme dijo...

¡Qué monos! Yo tuve un periquito un montón de años... un periquito muy especial. Se lo encontró mi cuñado en la calle y estaba amaestrado (o simplemente él era tan guay que le gustaban los humanos). Reclamaba mimitos, le podías acariciar, se posaba en el dedo, hombro o cabeza... y comía de todo, era muy goloso. Lo echo mucho de menos, hace cosa de 3 años falleció, aunque por suerte vivió una laaarga y próspera vida. Lo curioso es que cuando envejeció le cambió el carácter, se volvió uraño y cascarrabias...

Se llamaba Elvis, porque se revolucionó al escuchar la música del cantante de Memphis.

Ah, y también le daban ataques de rabia!!! Era todo un caso... jeje.

Se les coge cariño a los bichitos... ahora tengo un gato hasta diciembre, que tendré que devolver a su dueña cuando ésta vuelva de su estancia en otro país y me va a dar una penita... jo.

¡¡Besines guapa!!

Señor De bate dijo...

Lo curioso es que cuando envejeció le cambió el carácter, se volvió uraño y cascarrabias... (Lady Boheme)

Es ley de vida, mi Lady.
Y no sólo le ocurre a los pajaritos, yo mismo, me estoy volviendo cada vez más insoportable y protestón, y encima, escucho a Elvis y me aburro com una oruga...

S. Cid dijo...

Guido: Hasta ahora, el único pájaro que había tenido fue un canario al que llamaba Oiseau. Cantaba bien y lo adiestré para que se me posara en el dedo índice y me picara el pulgar.

Carlos: Ya, yo también lo siento. Hoy, primer día sin ellos, los he echado mucho de menos, pero no he tenido más remedio que regalarlos :'(

Bate: Pobre canario... Estos bichos gatunos... Yo también me aburro como una oruga. Tengo que buscar algo interesante que hacer, o voy a llevar mal el curso.

Lady Boheme: Te va a costar deshacerte del minino. Se les coge cariño a los animales. Cuando peor lo he pasado fue la noche que tuvo que venir el veterinario a casa para sacrificar a nuestro perro, que estaba muy, muy malito. ¡Qué trago! Ah, por cierto, te encontré en anobii. Resulta que ambas estamos en un mismo grupo. Te dejé un par de mensajes en tu estantería. Uno relacionado con "Doña Berta". Mira que me gustó ese cuento. Pero mucho, mucho, mucho, muchísimo.

Saludos, amigos.

Miguel Baquero dijo...

Son pájaros extraños, desde luego, con esa mania tan rara de vivir en pareja...

S. Cid dijo...

Miguel: Sí, jajajajaja :-)

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