martes, 6 de octubre de 2009

C

C

Aún tengo grabada en la memoria la imagen de mí misma, echado medio cuerpo sobre la mesa camilla y apoyada la barbilla en una mano, atendiendo a las explicaciones con que mi madre se esforzaba en hacerme comprender el significado numérico de las letras I, V, L, C, D, M y cómo traducir las incontables combinaciones entre ellas a números en cristiano. No me resultó difícil, la verdad, así que cada vez que pasaba junto a la Puerta de Alcalá no hallaba dificultad alguna en desentrañar el número escondido junto al nombre Carolo III, de modo que me cuesta entender por qué alguno de mis alumnos de 3º ESO me leen algo tan sencillo como s. XVIII de la siguiente forma: “ese, punto, equis, uve, palito, palito, palito” (es un hecho verídico, doy mi palabra).

Pero, sigamos: años después, descubrí que la letra c, además de significar la centena, refería también a la velocidad de la luz en la famosa fórmula E = mc2 (léase al cuadrado, que no me lo pilla el editor de textos), y aunque supongo que Einstein tuvo alguna razón para llamar así a los casi 300.000 km/s que alcanzan los fotones de un rayo de luz, reconozco que la desconozco y que para mí C sigue siendo, a primera vista, cien.

Cien son, por cierto, los cuentos que Boccaccio incluyó en su Decamerón (obra que no hay que morir sin antes haber leído).

Cien (por mil) fueron también los Hijos de San Luis (gabachos tenían que ser) que vinieron a hacernos la puñeta y cargarse los intentos liberales de unos cuantos avanzados e imponernos al maldito, por los siglos de los siglos, amén, Fernando VII (o sea: “uve, palito, palito”).

Cien es el número de años que dicen tuvo una guerra, que en realidad no se extendió más allá de 65, con otros 55 de tregua intercalados, entre franceses e ingleses por cuestiones sucesorias (vayan dándoles a ambos y allá se las arreglen –podrá deducirse por estas últimas palabras que es una española quien las escribe).

Y cien, por fin (que voy ya cansándome de tanta retórica superflua), es el número que hace esta entrada. De ahí el título que la corona, claro.

Si algún lector incordión se está preguntando algo así como: ¿Y para esto tanta palabrería?, le respondo que sí. No iba a avergonzarme diciendo algo como: “Hey, esta es mi entrada número cien. Hala, ¡qué guay!”, ¿no? Había que darle algo de empaque histórico y…, si era posible, aprovechar para meter alguna pullita… ;-)

Saludos a todos y gracias por haber leído muchas de estas C entradas.

20 comentarios:

Bookworm dijo...

¿En 3º de ESO leen así los números romanos? Pero si hasta mi hijo de 9 años que aún no los ha dado cuando lee algo me pregunta ¿y qué número es este mamá? Cómo mínimo los identifica como una cifra.
Estoy por darle un premio. Jesús! Qué horror!

Guido Finzi dijo...

Me reí, por no llorar, ante la anécdota de tus alumnos. Y esto me recuerda a cómo en España se ríen de los norteamericanos tachándolos de ignorantes. Semejante aberración me trajo a la mente a dos tipos cincuentones charlando en la barra de un bar cercano a la Puerta de Toledo. Uno de ellos le decía al otro:
El problema de este país, es que hay mucho alfabeto suelto.

Y sí, justo ése debe ser el problema.

Un saludo.

posodo dijo...

La c para la velocidad de la luz es porque es la inicial de 'velocidad' pero en latín (números romanos, al fin).
Precisamente, en estos días se ha recordado mucho lo de "citius, altius, fortius".

Y ahora, ya, en serio, te falta lo mejor: C es la inicial de tu apellido.
;-)

Feli CID ades.

Miguel Baquero dijo...

Me gusta tu palabrería, di que sí. Y sobre números romanos, tenía yo un compañero de trabajo bastante bruto que una vez fue a coger el metro y dijo que tenía que bajarse en la estación de Pío Sii", o sea, en Pío XII. Esto es verídico.

bate dijo...

Hey, esta es tu entrada número cien. Hala, ¡qué guay!

;-))

S. Cid dijo...

Bookworm: Sí, en 3º. Son casos excepcionales, claro, pero prometo que me he topado con ellos y, cuando los oyes, me pasa como a Guido: que no sé si echarme a reír... o a llorar. Generalmente el resto de los alumnos se despiporra, así que una aprovecha para distender los músculos faciales y echarse unas risas.

Guido: Es verdad que se tiene al pueblo norteamericano como una panda de burros de rancho. Antiguamente se oía por ahí la idea de que ello se debía a que se especializaban demasiado en una rama del saber y descuidaban las demás. Ojalá en España fuéramos unos cafres alfabetos a causa de la especialización... Ahora, ni eso. Somos simplemente alfabetos y cada vez andamos más sueltos por ahí.

Posodo: Una vez más, resuelves una de mis dudas existenciales :-). Y,sí, es ésa que mencionas una expresión que ha estado muy de moda estos días. Pero..., al final, los brasileños resultaron ser más citius, altius y fortius. En parte me alegro: así a Gallardón se le bajarán un poco los humos de Rey Sol que tiene. ;-) ¿Apostamos? Las de 2020 se las llevará París.

Anda..., qué gracia..., feliCIDades... No se me había ocurrido... Te das maña para esto de los juegos léxicos, Posodo. Voy a tener que agudizar el ingenio si quiero andarte a la zaga ;-)

Miguel: Jajajaja..., desde luego tu compi debía de ser de esos alfabetos sueltos de los que habla Guido. ¿Y no sería ese compi tuyo uno de mis alumnos introducidos ya -a saber cómo- en el mundo laboral? ;-)

Bate: Hey, tronco, ¿a que sí? Mola mazo. Qué heavy, tú. ;-)

Saludos a todos y gracias por vuestras visitas y comentarios, que me lo hacen pasar bien y me enseñan mucho.

S. Cid

Kericolo dijo...

Cientos de enhorabuenas te doy yo por ser este tu artículo cien. Ja, me encantó este artículo tuyo, muy muy original, si señor mis felicitaciones y besos y abrazos para ti, S.Cid

D45 dijo...

Felicidades, S.Cid, se nota que te ha gustado tu estancia en la blogosfera ;).

Saludos.

S. Cid dijo...

Kerícolo: Gracias, Kerícolo. Me alegro de que te haya gustado. Sí, intenté que fuera un poco curioso y, con la excusa del articulito número cien me divertí un rato mientras lo escribía :-).

D45: Sí que me ha gustado esto del blog. Me entretiene mucho..., el mío y los vuestros, por supuesto.

Saludos a los dos.

S. Cid

Guido Finzi dijo...

S.Cid:
No sé qué problema he tenido con los códigos y la jodienda de la edición de HTML, que no puedo habilitar la opción de comentarios en mi blog. Por eso, me tuve que crear otro:
www.dulceycolorada.blogspot.com

PD: Me siento como esos que te comentan: "Me gusta mucho tu blog, ojalá puedas pasar por el mío", y a continuación, te dejan la dirección.

S. Cid dijo...

Pues no te sientas así, Guido, porque eres un buen amigo de este blog y te agradezco infinitamente que me des tu nueva dirección porque sentiría en el alma perderte la pista y para poder seguir leyendo tus buenísimos textos. Aprovecho, además, para invitar al resto de los lectores que se pasan por aquí a que visiten el tuyo porque se llevarán una grata sorpresa.

Saludos y, aunque ahora me tengo que ir, en cuanto vuelva te visito en tu nueva casa... dulce y colorada :-)

Saludos

S. Cid

Guido Finzi dijo...

La C de Cabrones y Cobardes para los que acaban de conceder el último Premio Nóbel de Literatura a la hija de un nazi, relegando a Amos Oz o Philip Roth. Manda huevos con el Jurado¡ Otra vez cubriéndose de gloria ¡

Un saludo.

S. Cid dijo...

Vi la noticia en la tele al mediodía mientras comía, pero tenía el sonido apagado y no la oí. Por el nombre que aparecía en la pantalla deduje que era alemana o austriaca, pero no sabía que fuera hija de un nazi. Para ser sincera..., ni siquiera sabía que existía esa mujer, la verdad.

Pues, Guido, con su pan se lo coman. Todo esto está tan politizado que da asco. Anda que..., ¿no le dieron el de la paz a Arafat? ¡A Arafat!, convertido en un gran estadista. ¡Manda webs!

Saludos y ánimos.

S. Cid

Guido Finzi dijo...

Yo ya sabía que no se lo iban a conceder a un israelí ni a un judío americano, aún cuando fueran los mejores candidatos al premio.
Esta Europa cada vez se asemeja más a la de los años treinta del siglo pasado.

Un saludo.

S. Cid dijo...

Guido: ¿Y qué me dices del Nobel de la Paz para Obama...? Buah...

posodo dijo...

Espero poder volcar esta noche una anotación al respecto. En todo caso, el borrador ya está en la "sala de espera".
[Es que para hoy se me han acumulado las revisiones de borradores ;-)]

Guido Finzi dijo...

S.Cid:
La verdad, es que no me parece nada y mucho menos teniendo en consideración que personajes tan siniestros como Arafat lo recibieron con anterioridad. Lo que me hace más gracia, es que ZP lo celebre como si fuera suyo.

S. Cid dijo...

Posodo: Viniendo de ti..., no me pierdo esa anotación por nada del mundo. :-) En cuanto acabe por aquí, me doy un voltio por tus Platos a ver si ya está.

Guido: Mirado así..., que te lo concedan puede llegar a entenderse incluso como un desprecio ;-). Pero a mí esta concesión a Obama me parece ya una bajada de pantalones tan asquerosamente rastrera que produce sonrojo. Sinceramente, pensaba que los premios Nobel estaban bastante devaluados últimamente. Esto... les da la puntilla total. Lo único bueno (digo para suave consuelo nuestro) que saco de todo ello es que retro-progres de pacotillas y peloteros los hay en todo el mundo y no sólo en la España necia de ZP.

Saludos a ambos.

S. Cid

S. Cid dijo...

Perdón por la "s" de "pacotillas" ahí arriba. Se me fue el dedillo al teclear.

posodo dijo...

Gracias por la confianza, por la visita y por el comentario hecho.
Yo no quería extenderme, pero veo que cubres bien los flancos ;-)

Belén 2013

Belén 2011