miércoles, 5 de mayo de 2010

To be or not to be...

To be or not to be...

...¡quia!, that's not the question. The question is whether to write or to read.

Esto va por barrios o por días..., lo de escribir, digo. A veces vienen temporadas en los que they pass me by... (me refiero a los días, claro) que, sin perjuicio del daño anímico que puedan causarme, pasan por delante de mi casa sin que la musa llame a la puerta, quizá porque no le muestro el más mínimo interés a su compañía, absorbida como suelo encontrarme por la lectura; y otras veces, en cambio, con el inexorable correr del tiempo, asoman de improviso otros días en que de repente oigo los pasos de la inspiración hollando el umbral y llamándome a gritos. La duda me acosa entonces. ¡Dios mío, -me digo- a quién escuchar..., qué hacer...? Y queriendo despejar la incógnita que me lleve a una solución, me apresto a deshojar la margarita: leer, escribir, leer, escribir, leer, escribir... Nunca alcanzo, sin embargo, un último pétalo que responda a mi pregunta. Y así ando entonces, como abeja indecisa que va de flor en flor: lectura, escritura, libro, ordenador...

Sí, señor Shakespeare, usted se equivocó. La cuestión no es la que su genio puso en labios de Hamlet, sino la que traigo yo hoy hasta aquí: me mueve, por un lado, el deseo de pergeñar una peculiar historia en la que un famoso español, rodeador de planetas, se ha de ver las caras, por obra y gracia de un bucle espacio-temporal o alguna otra deus ex machina, con un célebre pirata... inglés; en el tintero se remueve también impaciente un Lazarillo que no ve el momento de saltar al papel y contar cómo vino la sola cabeza de su padre a remediar los males crematísticos que le aquejaban; y, por último, chapotea en mi cerebro un loco enamorado que, inspirado por aquel monsieur Duval que quiso ver una vez más a Margarita Gautier, habrá de hacer frente a un grupúsculo de zombies inquietos, incapaces de reposar en sus tumbas sin venir a tocar las narices a los vivos.

Y frente a ellos, luchan a brazo partido, sin dar cuartel: Galdós, Delibes, Casona...

Ay, qué duda..., qué duda más cruel: leer o escribir, escribir.... o leer.

15 comentarios:

Guido Finzi dijo...

No es escribir o leer, sino escribir y leer, aunque, lo segundo casi siempre lleva a lo primero.

Un saludo

bate dijo...

Creo que como bien dice Guido, una cosa, lleva a la otra. La escritura se nutre de lecturas, si no hay lecturas, no podemos escribir. Si no hay oración, no podemos acercarnos a Dios, por ejemplo.
La lectura se alimenta básicamente de/con nuestras inquietudes. Hay lecturas, que nos sirven para percibir la insondable majestuosidad de Dios, los Salmos, y otras, que no nos sirven absolutamente para nada, ni siquiera para mejorar la sintaxis, aunque si sirvan para corregir nuestra gramática, eso, siempre. A mí la escritura me vale, como diría una folklórica de mi tierra, “pa soltar tó lo que llevo entro“. Y por lo que escribo, tampoco es que uno lleve gran cosa, S. Cid y amigos.

Carlos dijo...

Como decía Stephen King:
No hay otro camino. Debes leer mucho y escribir mucho. Sólo así saldrán las ideas y las podrás plasmar en papel.
Con todas esos argumentos que propones, podrías hacer muchos relatos, y no embarcarte en la novela, que es mucho más difícil para empezar.
Suerte.

S. Cid dijo...

Guido: El problema es que escribir quita tiempo a la lectura; y leer... le roba tiempo a la escritura. Ahí está mi duda. Cuando escribo, miro los libros que no estoy leyendo. Cuando leo, pienso en las historias que tengo en la cabeza y que no serán escritas porque dedico tiempo a la lectura... Ay...

Bate: Pues, hijo, cuando me paso por tu casa, allí donde vive el náufrago, me entretengo grandemente con lo que escribes: a veces me haces reír; a veces, nace en mí la tristeza; otras, me llevas a la reflexión; algunas, a la revolución anímica. En fin, Bate, que provocas montones de emociones diferentes con tus letras. Pero de mi problema, qué, Bate... ¿Leer o escribir? Necesito un buen reparto del tiempo. Insisto: ay... ;-)

Saludos, amigos.

S. Cid dijo...

Carlos: A ello quiero ponerme, Carlos. A ver si lo hago de una vez. Pero, no, novela, de momento, no. No me veo con fuerzas para atacar un reto tan, tan... grande. Soy muy pequeñita yo para enfrentarme a esa tarea :-)

ofilia dijo...

Opino que cuando llega la inspiración debes aprovechar. Como el pintor que cuando tiene inspiración no puede parar de pintar ...
Saludos

ofilia dijo...

Te dejo algo que escribí un día sobre la inspiración.
http://ofi71.blogspot.com/2009/03/inspiracion.html

Gracias por tu tiempo

Miguel Baquero dijo...

Hay miles de historias prodigiosas que se quedan en el tintero porque no tenemos la suficiente habilidad para contarlas o porque realmente son imposibles de contar. Y mira que eran buenas ideas, pero... Que arraigue una y empiece a crecer es casi un milagro como el de la vida, así que no te preocupes si no puedes realizar todas las historias que tienes en la cabeza.

Y sobre lo de escribir o leer, te aconsejo lo que me aconsejó a mí un novelista con bastante obra. Me dijo, tajantemente: "deja de escribir". A los dos días fui y le dije: "pero es que no puedo, se me ocurren historias y me gustaría verlas escritas". "Pues entonces eres escritor. Bueno o malo ya es otra cosa, seguramente malo, pero escritor eres, de eso no hay duda"

bate dijo...

¿Leer o escribir? Cuando el cuerpo te pida leer, leer, y cuando te demande escribir, escribir. Las dos disciplinas discurren por un mismo cauce, son complementarias, se necesitan ámbas. Si falta una, decae la otra. Decía un santo, quién si no, que se puede hacer cualquier actividad -correr, cocinar, fumar, etc..- y a la vez, rezar, pero que cuando nos disponemos concienzudamente a rezar, no se debe hacer otra cosa. Dicho esto, que no sé muy bien a sanyo de qué viene, te diré que tú has leido lo suficiente para escibir lo que quieras. Y que tal vez (en tu pregunta hallo la respuesta) ha llegado el momento de plasmar en papel todo lo que sabes. Hay mucha literatura en tus letras.

¿He respondido a tu pregunta??? ;-)

S. Cid dijo...

Ofilia: Sí, tienes razón, la inspiración hay que agarrarla por las orejas y no dejar que se esfume sin dar frutos. El problema es que a veces interfiere en una lectura que está en un punto tan, tan interesante... ;-).

Gracias por el enlace que recomiendas. Está interesante el texto...

Miguel: Lo que más rabia da es cuanto se te ocurre una idea, intentas llevarla hasta el papel, la trabajas mucho, mucho... pero al final no das con la clave y todo lo que has escrito no es sino una estupidez. Oh, qué rabia da eso.

Bate: Seré rara, amigo, pero es que el cuerpo me pide las dos cosas al mismo tiempo, y esto es algo que no se puede hacer, como cocinar y rezar. Además, fíjate si son egoísas, que cuando leo, me lo recrimina la escritura; y cuando escribo..., me lo echa en cara la lectura. Lo dicho: soy rara ;-) jejeje

Saludos, amigos, y gracias por vuestra visita y vuestros comentarios.

Paco Gómez Escribano dijo...

A mí también me pasa eso infinidad de veces. Leer es más cómodo, no requiere esfuerzo. Sin embargo escribir, aunque gastas energía, luego te queda una sensación que no te da la lectura. En cualquier caso, yo suelo alternar. Un abrazo.

S. Cid dijo...

Paco: Uuuuffff, gracias, Paco. Tus palabras me tranquilizan. Si no soy la única..., ya no me veo tan rara ;-).

Tienes razón en eso de la "sensación" que te produce la escritura... Es una sensación muy agradable :-)

posodo dijo...

Rizando el rizo.
Cójase un libro que interese.
Procédase a ir leyendo con interés y afecto.
Simultáneamente, con papel y lapiz escríbase lo que se lee.
En evitación de problemas sgaeyanos, inspírese adecuadamente en el momento de la escritura.

De esta manera se consigue leer y escribir.
Una vez superada la fase de esquizofrenia que inevitablemente acabará apareciendo, se conseguirá coger práctica y soltura.

También está la versión clásica:
Se dedica un tiempo a la lectura, y otro a la escritura. Pero hay que reconocer que éste sistema está ya muy visto.

bate dijo...

Posodo, como siempre gestando un poco de luz.

posodo dijo...

bate, sí, pero poca luz ¿eh?
(Vamos, tan poca, que se me ha escapado una tilde en "este sistema" de la última línea)

Eso mismo me dijo Goethe hace un tiempo: "¡Luz, más luz!",... y ya tenía escrito su 'Werther' y su 'Fausto'.

Belén 2013

Belén 2011