Mostrando entradas con la etiqueta Gilipolitiqueces. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gilipolitiqueces. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de noviembre de 2010

Este tipo es tonto

Este tipo es tonto



Si alguien tenía claro que no votaría al PSOE en las próximas elecciones, que vaya pensando a quién va a votar, porque con éste...

- - - - - - - - -

Nota para la maledicencia: murmuraciones lanzadas por las malas lenguas aseguran que ese memo papanatas de ahí arriba piensa ofrecer un puesto en su futuro gobierno a este felón, sinvergüenza e infame:

¿Qué más nos puede pasar, Señor?

lunes, 1 de febrero de 2010

¡No!

¡No!

No, no me da la gana. No lo admito, no señor, no, no y no. Siempre fui tonta de remate, -que así me educaron en mi casa: "hija, sé delicada; hija, educación, ante todo educación; hija, piensa en los demás; hija..."-, pero la vida me enseñó, ya ven qué cosas, y ahora digo que no. ¡¡¡Que no, que no y que no!!! Que no me da la gana. No, señor. ¡¡¡No!!!

¿España? España es de todos, oiga, y ya se sabe que lo que hay en España es de los españoles, así que cuidémoslo, ¿no?, como una cuida su casa. Cuidado por aquí, cuidado por allá, pisar la patria con delicadeza, esmerarse una con la limpieza de sus campos, sus playas y sus ríos, conservar su belleza... Porque España es de todos (y el planeta, también, que no del viento, como dicen ahora). Es mi país, ¿cómo no quererlo, cómo no desearle lo mejor, cómo no cuidarlo?

¿Impuestos? Pues, ya ve, no me molesta(ban). Claro, hubiera preferido que los billetes nacieran de las ramas de los árboles, cómo no, pero quien algo quiere, algo le cuesta, es de cajón, oiga, y si nos gustan firmes carreteras por las que viajar y hospitales bien provistos donde recuperar la salud, pues habrá que aflojar el bolsillo, ¿o no? ¿De dónde cree usted que salen todas esas cosas si no de los impuestos? Ya, ya, ya..., me dice usted que muchos aprovechan los servicios a los que damos vida y mantenemos algunos con nuestros impuestos, mientras ellos miran para otra parte y, silbando, silbando, se escaquean y engañan al fisco.

Antes, ya lo dije, era tonta y ante esta situación me decía: "allá ellos con su conciencia", consuelo éste que les haría morir de risa, sin duda, pero que a mí, sin calmarme del todo, me dejaba más tranquila. Sin embargo, oiga, es que la categoría de tonto a la que nos están haciendo bajar escuece ya tanto que una empieza a rebelarse. ¿Cómo van los políticos a acabar con el fraude fiscal si los primeros que dan el timo son ellos? Y delante de tus narices, oiga, sin cortarse ni un pelo. Con estos tipos la cosa ha alcanzado tal punto en que no le queda otra a las tragaderas del pobre españolito que hacerse ilimitadas o morir por obstrucción. Porque..., a ver, que alguien me explique ¿por qué tengo que estar trabajando 35 años de mi vida, alargada ahora en su aspecto laboral hasta los 67, y los desvergonzados políticos que nos gobiernan (y que están ahí porque los hemos votado) se han guisado un sistema especial por el que tras 7 añitos de estar calentando el escaño en el Parlamento (y eso cuando aparecen por allí) ya tienen su pensión máxima?

En 2006, sí, en 2006 votaron los diputados por unanimidad, ¡¡¡por unanimidad!!! (van ahí todos juntitos, el PSOE, el PP, IU, los nazionatas y demás) adjudicarse un pensión máxima con sólo 7 años de cotización (o sea, con poco más de lo que a mí me cuesta tener dos trienios).

Pero ¿a qué estamos esperando los españolitos? ¡Se impone una involución ya! Hay que acabar con tanto majadero caradura, vago e inepto que está viviendo de mi esfuerzo para, encima, ponerme las cosas cada día peor. Mi revolución, atisbada por el alma ya desde hace tiempo, comienza hoy de forma patente y definitiva: Señores, yo no les digo como Calvo Sotelo: mi vida podrán quitarme, pero ya más no podrán, porque de mi vida no van a tocar ni un pelo; pero sí les aseguro: señores, me podrán freír a impuestos y empobrecerme hasta hacer de mí una zarrapatrosa, pero mi voto, señores, mi voto..., ¡ja!, mi voto me lo voy a comer cada elección que se celebre de aquí hasta que me muera.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Rebelión cívica

Rebelión cívica

En esta mañana dominical, lluviosa y desapacible para los que andan fuera de casa, que para los que estamos en ella no deja de ser sumamente tranquila, mansa y agradable, tengo tiempo para sentarme con mi estupor mientras le echo un vistazo al periódico. Durante su lectura, encuentro letras que conforman pensamientos asombrosos sobre los que podría hablar largo y tendido. Y, sin embargo, se detiene mi pasmo, esta mañana dominical y lluviosa, en las declaraciones salivadas por un tal Ramón Bagó, empresario catalán, ex alcalde de Calella (dice el periódico que paradójicamente gracias a los populares) y presidente del grupo turístico Serhs. El adverbio "paradójicamente" de la frase que he he escrito en cursiva, por ser cita exacta del periódico, en esos paréntesis, se entiende a la perfección cuando se añade la información de que el tal Bagó considera que este partido es el culpable de los males que tiene Cataluña y se animó a decir en público que "habría que matarlos a todos".

Después del Editorial conjunto publicado hace unos días por 12 periódicos catalanes sostenidos con las subvenciones -obtenidas, como no podía ser de otra forma, de nuestros impuestos- mediante las cuales los políticos pagan favores; después de haber escuchado y leído de todo durante estos días, incluida una exhortación de Ussía al conde de Godó para que renuncie al título -qué pena no oírle otra simultánea dirigida a la Corona para que se lo retire- y, sobre todo, tras haber tenido que digerir las palabras, no recuerdo ahora si de los políticos o los periodistas -al fin son lo mismo- catalanes sobre una posible rebelión cívica si el Tribunal Constitucional no acata la extorsión nacionalista; en esta mañana dominical, lluviosa y tan mansa, no puedo sino pensar en mi propia rebelión cívica.

Al fin y al cabo, mal que les pese a algunos, también yo soy ciudadana, a pesar de mi nacionalidad española -y quizá vengan a cuento aquí las palabras que Clarín recita en su Regenta: porque es la patria, al que dichoso fuere, de donde se nace, no; de donde se quiere-, pues yo, decía, como española -por nacimiento y por deseo- dotada de ciudadanía -que nadie me puede negar ni quitar- y, puesto que nací ser humano, equipada con el libre albedrío con el que llega al mundo todo ser de esta especie, declaro que también a mí me da el gusto de comenzar mi propia rebelión cívica y, por tal razón, desde este preciso instante, no volverá a entrar en mi casa producto catalán alguno. Empezando por los viajes que pueda ofrecer el grupo turístico Serhs, del que un tal Ramón Bagó, que escupe palabras aversas y antipatías, es presidente.

viernes, 20 de noviembre de 2009

España, convidada de piedra

España, convidada de piedra

Parte de mi vida como estudiante la pasé en un colegio mercedario, de modo que, por un lado, no se me esconde la biografía de Pedro Nolasco y, por otro, en mi visión del mundo, Tirso de Molina es mucho más que el autor de El burlador de Sevilla.

Sin embargo, y aunque el carisma mercedario acabó por prender en mi memoria, la cercanía de un colegio de escolapios repleto de niños monos, dos de los cuales eran mis hermanos -motivo doble que explica por qué más de un romance se evaporó entre los ayes de una hermana casi tan irritada con ellos como chiflada por el chico anhelado-; la cercanía de un colegio de escolapios, decía, inclina a la ausencia y la ensoñación, por lo que es fácil imaginar que en la época de la que hablo, plena adolescencia, una no estaba para prestar mucha atención a la monja que se recreaba en contar las bondades de la orden mercedaria. La liberación de cautivos es su lema y, aunque suspirando por el escolapio apetecido por el corazón, confieso que algo de mí escuchaba a la monja en aquellas clases de religión en las que una no podía evitar que le recorrieran escalofríos al pensar en lo valiente que habían de ser los frailes para, cuando faltaba con qué pagar el rescate, irse así, motu proprio, a cambiarse por un prisionero en tierras lejanas. Por supuesto, casos como el del mundano fraile mercedario al que acompaña Lázaro en el Cuarto Tratado eran simplemente eso: casos… excepcionales. Mucho me quedaba entonces por aprender de la vida, pero, y a pesar de la doblez del alma humana, mercedarios hubo que dieron su vida por otros.

“¿Y qué? -se preguntará el lector-. ¿Acaso pretende vendernos una suscripción al sublime mundo de la Merced?”. No, no…, amigo leedor. No se trata de eso. Toda la retórica previa no deja de ser, por una parte, la búsqueda del deleite en las vivencias del pasado y, por otra, viene a servirme de rodeo para introducir el asunto que desde el principio quería tratar: el fiasco del Alakrana.

Creo -aunque hay bastantes posibilidades de que me equivoque, pues esta memoria mía no da más que para lo absolutamente imprescindible- que era Ansón quien llamaba a nuestro bondadoso presidente Zapatero, el de las mercedes. Se debía el remoquete a las dádivas con que este tipo se prodiga para su simple bien -que el de los demás le suele importar un colín- y no a la Merced de la que hablaba ahí arriba. Mas parece que la vida, atando cabos aquí y allá, se complace en retorcer la existencia y traer hasta la realidad lo que nunca pudo alcanzar la imaginación: que el laico ZP satisface el rescate con que liberar a los cautivos apresados por los piratas. Eso… porque no hay de lo otro para irse a cambiar por ellos, claro. ¡Si Cervantes levantara la cabeza… y la volviera hacia Argel…!

Y es que, para ir terminando, hace un par de días no pude dejar de asociar dos ideas mientras, al ojear el ABC en el recreo, encontré el chiste de Martín Morales al tiempo que iba mi mente trazando el bosquejo de este escrito: que España ha quedado, merced al ansia infinita de paz que alberga el alma de ZP, como simple convidada de piedra en las funciones circenses del planeta.

jueves, 29 de octubre de 2009

Defección

Defección


¿Tú también, Bruto, hijo mío?

Si bien los rumores que corrían por Roma aseguraban que era hijo suyo, en realidad a César y a Bruto no los unía una relación parento-filial, pues éste era hijo de Servilia, una de las amantes de aquél, pero no hijo de César. No obstante, y a pesar de que tal relación no existiera, lo cierto es que César lo amaba como a un hijo y como tal lo consideraba. De ahí la famosa frase que titula este apartado y que al parecer (desconozco si verdaderamente fue pronunciada o es simple fruto de la leyenda) pronunció mientras las puñaladas le caían encima hasta matarlo en aquellos idus de marzo.



Setecientos años costó… la flor de Florinda.

De creer en las leyendas, una de las más rabiosamente indignantes es la relacionada con la traición que cometió el conde don Julián en venganza (padre no hay más que uno) por la ofensa cometida por don Rodrigo contra su hija Florinda. Aprendimos de niños que trajo este conde hasta la Península a Musa ibn Nusair, con cuya ayuda pensaba vengar en Rodrigo la afrenta cometida contra su hija y de paso, supongo, cargarse a Rodrigo y devolver el poder al partido vitizano. No contó, sin embargo, con la intención que tenía el musulmán de quedarse por estos lares… Setecientos años costó la deshonra de Florinda… o la ambición a la que mueve el poder.



Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor

El 23 de marzo de 1369, los hermanastros Pedro I, el Cruel, y Enrique de Trastamara llegaron por fin a las manos… propias, esto es, se enfrentaron cuerpo a cuerpo. Después de unos quítame allá esos golpes, cuando el momento culminante se acercaba y todo parecía ponérsele de cara al rey castellano, Bertrand Duguesclin, llegado desde Francia para socorrer a Enrique, agarró por los pies a don Pedro y pronunció la famosa frase que titula este apartado. Enrique se revolvió y don Pedro la palmó. Siendo así que por este hecho, entró la casa de los Trastamara en la corona de Castilla.


---------


Entra dentro de las leyes del azar (si es que hay leyes que rijan la mudable fatalidad) que un país tenga el infortunio de verse gobernado por un Zapatero cualquiera. Sí…, es comprensible que tan aciaga eventualidad ocurra. Lo que ya no es fácilmente asumible es que un mismo país sufra la trágica desventura de soportar, además, a un Rajoy.

Este gallego displicente que participa de las gallardonadas intrigantes, a cuya sombra se esconde la felonía de un ambicioso sin medida, no debe seguir al frente del único partido que puede ser alternativa y solución a los desmanes zapateriles.

¡Pobre España que pende de la codicia desmedida de un ser pérfido, desleal y cobarde cuyo único propósito, motor de todos sus empeños, es hacerse con la Presidencia de esta desgraciada nación nuestra!

-----

Y otros momentos estelares de la Historia:




Bellido Dolfos



El beso de Judas



Tal para cual


martes, 15 de septiembre de 2009

Si Noa no fuere donde no debiere...

Si Noa no fuere donde no debiere…

La primera vez que oí hablar de Noa fue de labios de una amiga durante una conversación en la que me recomendó fervientemente uno de sus CD’s, y la primera impresión que mi recuerdo tiene sobre ella fue: ¡Pero qué voz! Desde entonces la he seguido, más o menos, alabando sus aciertos y censurando sus errores, entre los cuales hasta ahora sólo encontré dos: la estupidez que cometió al mezclar su hermosísima voz con la del insulso Miguel Bosé que, como todo el mundo sabe, es un caradura afiliado en los últimos años al progresismo para hacerse perdonar el pasado franquista de su torero padre, y la desacertada participación que tuvo la cantante israelí en el concurso de Eurovisión de hace sólo unos meses, no por la canción en sí, que puesta entre sus cuerdas bocales no puede sino sonar celestial, sino por esa letra que apelaba al entendimiento y la concordia con una raza, especie, religión, o lo que quiera que sean esos tipos, que sólo entiende de odios, fanatismos, venganzas y muertes horrorosas.

Y es que, querida Noa, una israelí no se puede permitir el lujo de las medias tintas. Todo eso de la paz, el diálogo y la tolerancia suena casi tan bonito como tu voz (aunque nunca podrá alcanzar su belleza), pero no deja de ser eso: una bella idea. Punto final, no hay nada más. Veamos volar la paloma de la paz durante unos segundos y…, ¡ya!, se acabó. No puedes dar ni medio paso atrás, o devastarán tu tierra, tu cultura, tu religión, tu familia… Y no hablo sólo de los palestinos o de ese Irán tan manso, clemente y sereno que niega el holocausto sin que se le mueva medio pelo de la ceja y que ha jurado acabar con el Estado de Israel sin que se le haya echado encima el planeta entero. No, desgraciadamente hablo de todo el mundo. Para tu infortunio, la mayor parte del planea mira con ojeriza a los judíos (mi propio país os expulsó de vuestra tierra, tan vuestra como mía, de forma infame). ¿Por qué tienes que pedir perdón? Pero, ¿por qué? ¿Porque vuestro gobierno os defiende, como es su deber? Yo creí que esas incongruencias sólo se daban en España, donde las víctimas de los asesinatos etarras son las familias de los asesinos, obligadas a estar lejos de éstos cuando son encarcelados. Yo pensé que sólo entre los católicos podían darse obispos que defendieran a los etarras sin que temblaran los pilares de San Pedro. ¿Ahora también vais a empezar los judíos? Pues me chafas…, porque erais casi mi última esperanza.





¿Qué hacías en Cataluña el otro día? ¿Acaso te hablaron de una tierra sometida que lucha por su libertad? ¿Sentiste la necesidad de mostrarte comprensiva, tolerante…? Lo mismo te hubiera pasado en Madrid, probablemente. Antisemitas los hay a montones en España. De hecho, si no muestras malquerencia hacia los judíos, no estás bien visto entre la progresía, que es quien reparte la licencia de moderno, demócrata, tolerante y bla, bla, bla… por estos andurriales.

Te vi en las noticias frente a todos esos imbéciles que aireaban banderas palestinas. Mantuviste el tipo y aún fuiste capaz de sacar esa voz y entonarla ante las fieras. Me dio mucha pena… Por lo que te hicieron… y porque en el fondo de tu corazón descubrí que te sientes obligada a pedir perdón a esa gentuza simple y llanamente… porque vino Dios (para mí que soy creyente, el azar o lo que sea para la mayoría de los que te abuchearon) y te dio una vida... a ti, ¡infame israelí y judía, para colmo!

¿Veríamos alguna vez en un blog musulmán a una judía cantando el Avemaría? Pues aquí sí, que nos va la tolerancia:






Nota 1: Dejo el enlace directo a YouTube para aquellos que accedan desde un lector de noticias que no soporte la visualización de vídeos: Avemaría - Noa

Nota 2: foto tomada de La Razón, 12-Septiembre-2009.

sábado, 27 de junio de 2009

El universo paradójico

El universo paradójico

En el universo fluyen tantas y tan variadas paradojas que las almas encendidas y las mentes sutiles no pueden sino dejarse inundar por el asombro. Resulta paradójico, por ejemplo, que Sócrates, al que se considera padre de la filosofía y que tanto ha dado de qué hablar, no dejara escrita de su puño y letra ni una sola palabra. Paradójicas son, desde nuestra concepción finita del mundo, las singularidades matemáticas que nos regala el mundo del infinito. Paradójico es también, desde un punto de vista más mundano, el caso de Michael Jackson*: un negro que ahora es blanco. Y, por fin, más cercanos a nuestra España, encontramos ejemplos que apresan nuestro asombro. A saber, y de forma muy poco exhaustiva: no deja de resultar paradójico que se esgrima el pretexto de la crisis económica para justificar la retirada de los escoltas a Mariano Rajoy, cuando viaja al extranjero, mientras Zapatero desenfunda la chequera y le suelta 250 millones de euros a no sé qué país que nada en petróleo, o Viviana Aído se gasta un millón y medio de euros en habilitar un teléfono donde los varones violentos puedan descargar su agresividad y alcanzar el estado bibiano de la nueva masculinidad aídica.

Aunque, sin duda, la mayor paradoja de todas es el propio ser humano. Si no…, ¿de qué otra forma podría explicarse el hecho de que un ser que se califica a sí mismo de sapiens sapiens persista en su error y vote en dos ocasiones a una sonrisa vacua que nos conduce al abismo?


*No paradójico, sino casual, en este caso, es el hecho de que escribiera este articulito el martes pasado con la intención de publicarlo hoy, sábado, y en el ínterin… muriera el llamado Rey del pop. Siento la mención, quizá inapropiada, en estos momentos de luto mundial, pero no modifico mi texto. Eso sí: deseo para él el eterno descanso.

miércoles, 10 de junio de 2009

Igual-da III

Igual-da III

Desde luego, (doña ) Bibiana Aído es un filón para este blog.

Oigo en la radio esta mañana que el texto propuesto en Selectividad para comentar en la prueba de Lengua Española en Cataluña ha sido escrito (¿?) por tan insigne ministra… La que pedía a la Academia que aceptara el “término” miembra. ¿Recuerdan?

Visto el nivel que gasta la PAU, no me entenderán todos aquellos que se han examinado con ese texto si me permito utilizar el tópico del ubi sunt y llamar, entre las tinieblas del más allá, a Cervantes, Lope, Calderón y tantos otros, o, entre las tinieblas del más allá, también, pero un poco más acá, a Baroja, Valle-Inclán, Azorín…

¡Qué va! Ahora con Bibiana Aído vas que chutas.

Hala, vayan todas las “miembras” a “ponerse tetas”.

sábado, 6 de junio de 2009

No, you can't

No, you can’t

No, Mr. Obama, you can’t talk about what you DON’T know. Y por esta razón debería usted abstenerse de proclamar discursitos como el del otro día, en el que dio bombo a una idílica Al-Andalus que nunca existió.

“El Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición”, escribió para usted un tal Ben Rhodes, un hombre que estudió “Escritura de ficción” en la Universidad de Manhattan y que hace gala de una ignorancia supina al no saber que Córdoba está en Andalucía, por lo que esa estructura copulativa: “Andalucía y Córdoba” es incorrecta.

También es inexacta la mezcla de churras y merinas que realiza su asesor cuando fusiona, con un atrevimiento intelectual que sobrepasa el insulto, Al-Andalus con la Inquisición. En primer lugar, ¿qué Inquisición? ¿La que se crea en Francia en 1230 para reprimir a los cátaros? ¿La de Alemania, la de Polonia, la de Dinamarca, la de Reino Unido… o la de su propio país? ¿O es que en Estados Unidos… no han ido alguna vez a la caza de brujas? No, por supuesto, su asesor se refería a la Inquisición Española, esa que el mundo protestante ha ponderado, con injuriosa generosidad, a fin de desacreditar a la Iglesia Católica (infamante objetivo que cualquier persona discretamente culta conoce). Resulta, pues, grosero e ignominioso que alguien supuestamente tan íntegro como usted eche mano de tal falacia. ¿O será que usted no es más que un consumado analfabeto, incapaz de detectar tamaño error en el discursito que su iletrado asesor le preparó? Por otra parte, ¿sabe usted o su asesor contar con los dedos? ¿No se ha percatado ninguno de los dos del formidable error cronológico que han cometido? ¡Medio milenio! Sí, sí…, ¡¡¡medio milenio hacía que el califato de Córdoba había desaparecido cuando se crea la Inquisición Española!!!

En cuanto a la tolerancia del Islam…, ¿se refiere usted a la que obligó al exilio de Maimónides o del propio Averroes, cuyos libros se quemaban en la idílica Al-Andalus? ¿A la que acabó en el martirio de San Eulogio? ¿O quizá hace usted referencia a la tolerancia con la que el Islam permitía a judíos y cristianos practicar su religión en privado, con la prohibición expresa, bajo pena de muerte, de hacer proselitismo y, por supuesto, todo ello a cambio de pagar un impuesto que los musulmanes no habían de abonar? ¿A cuál de ellas se refiere el Excelentísimo (¿es este su tratamiento?) Presidente de los Estados Unidos de América?

No siento en absoluto, aunque sé de sobra que cometo pecado capital para la progresía mundial, y en especial para la española, estar en desacuerdo con usted, señor Obama, porque gracias a que los Reyes Católicos (perdóneme Su Excelencia que utilice ese ofensivo adjetivo, pero así pasaron a la Historia) expulsaron definitivamente al Islam en 1492, dándole una patada en el trasero a Boabdil, pudo mi país tener Renacimiento e Ilustración (cuánta, por otra parte, necesitaríamos ahora –usted el primero, por cierto).

Durante la infeliz era Bush junior, calzaron a su compatriota y precedente en el puesto con adjetivos de todo tipo y ninguno bonito, al menos en mi país, tan declaradamente anti-yankee hasta que, por obra y gracia del señor Zapatero y sus secuaces mediáticos, Yankeelandia se convirtió en el país de Obama y las maravillas. En el lapso de 5 meses escasos, sin embargo, usted ha demostrado que es al menos, si no más, inculto que su predecesor, sólo que a usted se lo disculpan los cretinos medios de comunicación. Yo no se lo perdono: si en el periodo de aquél se abusó de la expresión neocon para denostar una manera de pensar y gobernar; en este que vivimos, con usted a la cabeza del mundo, no queda otra, visto lo que ha demostrado hasta el momento, que acuñar el término de neoacomplejado, que Su Excelencia (insisto, ¿es éste el tratamiento que debo darle?) ostenta graciosamente sobre su indocta cabeza, señor Barak Husein Obama.

Coda (en prosa): Siento una gran admiración por los Estados Unidos, hasta ahora el único país (quizá junto a la pérfida Albión y el pobre denostado Israel) que no se acomplejaba de ser lo que es. No lo estropeen, por favor.

viernes, 5 de junio de 2009

Del coche de pedales... a los 1.350 €

Del coche de pedales… a los 1.350 €

Lo que va de entonces a ahora… ¡Caray! Debía yo andar por los primeros cursos de la EGB cuando se dio esta conversación entre mi madre y yo:
–Mamá –dije–, mira a Javi Corchero…
Javi Corchero era uno de mis compañeros de clase y vecino nuestro, para más señas. Era un buen estudiante, lo que le había valido un estupendo regalo de sus padres a cuenta de las notas. Mientras la conversación que aquí transcribo se desarrollaba, Javi Corchero pedaleaba feliz en un cochecito, de asiento blanco inmaculado y volante negro, que simulaba ser de carreras. ¡Zum!, pasaba Javi Corchero calle arriba. ¡Zum!, volvía a pasar Javi Corchero, esta vez calle abajo. ¡Cómo me gustaba! ¡Ay, Dios, qué deseo tan fuerte de poseer uno tenía agarrado al corazón!
–¡Mira, mira…! –estábamos en que yo decía–. Ése es el coche que le han regalado por las notas.
–Es muy bonito –contestó mi madre con una parsimonia que contrastaba con los vehementes tirones que yo le estaba arreando a su bolso.
–¿Y por qué… –pregunté a bocajarro– a Javi, que sólo saca notables, le han regalado ese coche y vosotros a mí, que saco sobresalientes, no?
–Porque, hija…, estudiar es tu obligación y no se hacen regalos por cumplir con ella.
Punto en boca. Se acabó la conversación. Nunca tuve mi cochecito de pedales, aunque disfruté el de Javi siempre que éste me lo permitió.

Y hoy en día, ¿qué? Harta estoy de ver alumnos a los que padres irresponsables llenan de regalos a pesar de sus exiguos resultados académicos y su inadmisible comportamiento en clase. Ahí los tenemos, sin dar palo al agua pero interfiriendo, a veces con un exceso que roza lo insufrible, en el trabajo del profesor y de sus compañeros. Sin embargo, no debe de ser suficiente que estos chicos abúlicos alcancen todos sus anhelos (materiales, por supuesto) sin mover un dedo. Tampoco debe de serlo que el contribuyente español sufrague, inútilmente, con sus impuestos el asiento que estos chicos apáticos calientan día tras día con su trasero. No, tampoco debe de serlo. Por ello, quizá, al nuevo Ministro de Educación se le ha ocurrido la feliz idea de remunerarles con 1.350 eurazos de propina si no abandonan el colegio. Se va al traste, pues, justo el mayor de los deseos que tanto los alumnos estudiosos (que ven interrumpida su instrucción por los desmanes con que se comporta el futuro gratificado) como el profesor que lo sufre albergan en su corazón. Ya, por tanto, ni siquiera quedará el leve consuelo de contar en silencio los días que restan para el decimosexto cumpleaños del ganador de la lotería gabilondeña, momento en el cual la ley le permite abandonar las aulas. Todo sea por el bien de las estadísticas del ministro.

Lo que va de ayer a hoy se concreta en el material con que estamos hechos: la solidez de la pasta con que a nosotros nos formaron y la gelatina, sin base sobre la que sustentarse y que lo mismo le da inclinarse a un lado que a otro, con la que hoy fabricamos el soporte sobre el que habrán de sostenerse nuestros niños.

Del cochecito de pedales, hoy a mí me queda un entrañable recuerdo y una lección aprendida: la del significado de obligación. Con los 1.350 euritos que se van a ganar los vándalos y vagos que asolan las aulas, sólo criaremos jetas. ¡Y bien empleado nos estará el futuro que estos caraduras nos traigan! ¡Por necios!

miércoles, 27 de mayo de 2009

Igual-da II

Igual-da II

Vuelvo justo una semana después al apartado de Varios y tengo que hacerlo con una continuación del comentario anterior merced a la mini-ministra, creo que la llaman, de igualdad (permítaseme expresarme en minúscula). Oigo esta mañana en la radio, mientras me aseo, que habló de nuevo la ministrita ayer para soltar otra de sus perlas, con la que pretendía, sin duda, amparar la atroz ley del aborto que piensa imponer y por la cual una niñita de dieciséis años podrá abortar sin ni siquiera el conocimiento de sus padres (toma, Jeroma, pastillas de goma: los menores no pueden comprar alcohol ni tabaco, pero pueden abortar sin más ni más). Con tal objetivo, se le ocurre a la mini-mistri argumentar que si, según la Ley de Autonomía del Paciente de 2002, las niñas de dieciséis años pueden “ponerse tetas” (así, tal cual); ¿por qué no van a poder abortar?

Ya tenemos un elemento más con el que ir conformando el pensamiento que adorna la cabecita de esta jovenzuela: si la semana pasada nos anunciaba que el feto es un ser vivo, por supuesto, por ejemplo un tulipán, pero no un ser humano hasta la semana no sé cuántos; hoy nos enteramos de que para la señorita Bibiana Aído (quede registrado su nombre en este blog para la posteridad, porque no creo que el tal llegue algún día a los libros de historia) el aborto no es, ni más ni menos, que una enfermedad.

¿Y a esto lo llaman Ministra de Igualdad? ¡Vaya paradoja! Una ministrita de igualdad para quien el embarazo es una enfermedad no hace sino convertirnos a las mujeres en permanentes posibles enfermas a las que, en cualquier momento, les puede caer encima la maldición de esa espeluznante patología que es un embarazo. Con lo que ello supone, oiga: visitas al médico, bajas… Vaya usted, en estas condiciones, a solicitar un empleo a la par que lo hace un varón…, a ver qué le dice el empresario. Eso sí…, mientras yo esté intentando encontrar empleo, mi hija de dieciséis años podrá estar abortando o “poniéndose tetas”, como los varones, supongo, que para eso somos iguales.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Igual-da

Igual-da

He leído en el periódico esta mañana que nuestra Ministra de Igualdad dijo ayer que el feto, a las no sé cuántas semanas, es un ser vivo, pero no un ser humano. Lo primero que me pregunté fue: ¿qué es, entonces, un delfín? Pero la cuestión no es lo que piense ella sobre el feto de tantas semanas o lo que piense yo, aunque la frasecita de la ministra se las trae. Lo importante aquí es lo que piensa cada uno… de forma permanente. Esto es, no podemos opinar blanco cuando se trata de X y negro cuando ese X está un poco, sólo un poco, modificado.

Viene todo esto a cuenta de que esta mañana, cuando leí la noticia, me vino al magín el gran tumulto que se forma en el planeta cuando los científicos auguran que podría haberse descubierto vida en Marte o en tal o cual meteorito porque… han hallado en tal objeto (planetario o del tamaño de un pedrusco, igual-da) un diminuto resto de algo que quizá hace eones fue una célula. Cuando la noticia salta a la prensa, la radio o la televisión y acapara las webs de noticias de Internet, entonces todos nos maravillamos y comenzamos a hacer elucubraciones sobre el origen de la vida y bla, bla, bla… En cualquier caso, se deduce de todo ello que a una célula… la consideramos vida. Eso sí, cuando procede de Marte o de un meteorito. Si la célula está agarrada a una placenta… entonces… igual-da.

Ahora me explico por qué a nuestra flamante ministra, algunos la llaman Ministra de Igual-Da. ¿Ha pasado ya usted, señora ministra, la etapa de ser vivo a la de ser humano? ¡Qué pregunta más estúpida, por retórica! Si todo el mundo sabe que… igual-da. Pues eso…

Belén 2013

Belén 2011