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domingo, 25 de marzo de 2012

Andalucía..., otra vez

Andalucía..., otra vez.

Si después de 30 años de dictadura socialista;
si después de la corrupción purulenta que pudre aquella tierra;
si después de saberse la comunidad más pobre y con más paro de España;
si después de haberse conocido todo lo que se ha dicho sobre los Chaves, los ERES y demás durante las últimas semanas...

...el PSOE vuelve a gobernarla, como va a ocurrir, ya sólo hay una explicación lógica que me permita entender esta  pertinaz terquedad andaluza y, pese a que a los andaluces no les gustará oírla, no puede ser otra: 

En Andalucía no ha ganado el PP porque ha prometido trabajo (comentario de un espectador enviado por SMS a El gato al agua). 

martes, 14 de junio de 2011

Gazapillos

Gazapillos

Andaba yo esta tarde de paseo campestre reflexionando sobre las durezas de esta vida y sus bondades también, caray, que, como las meigas, haberlas haylas, cuando un gazapillo se cruzó en mi camino y detuvo mis pasos. "¡Qué bella es la Naturaleza! -me dije mientras observaba su carrera- ¡y qué libre!". Corrió el gazapito y escapó a mi mirada internándose a velocidad endiablada entre las espigas de un sembrado, como si fuera yo, (¡yo!, pobre de mí) una amenaza a su existencia. 

"¿Acaso -comencé a interrogarme- este gazapillo se ve constreñido por la civilización, por sus reglas, por su corrección política? Y..., ¿deberá someterse cuando crezca al imperio de la ley? ¿Acudirá al colegio? Y sus padres..., ¿tendrán que pagar impuestos?" (Entienda el lector que no soy imbécil al preguntarme tal disparate, es sólo que estos días estoy a vueltas con la declaración de la renta, que es como una obsesión perniciosa que me consume).

Continué mi caminata aún obnubilada por la esplendorosa liberalidad con que se mostraba la madre Naturaleza, cuando me sorprendí sacudiendo la cabeza (agitación, sin duda, debida a los pensamientos que me acompañaban) y hube de parar de nuevo mis pasos. "Veamos, veamos -me dije-, tranquilízate y aparta de ti esos pensamientos: ¿Cinco millones de parados? Es una desgracia, sí, pero tú, al menos, tienes trabajo. Además,  seguro que ahí está nuestro gobierno trabajando para atajar esta lacra. ¿Y la ETA de vuelta en las Instituciones? Pero, bueno, Odón Elorza ha terminado admitiendo que fue un error. ¿Y Rubalcaba no afirmó que no le gustaba nada, nada? Pues algo es algo, digo yo, así que tranquila, tranquila. Y..., y bueno, respecto a ese temor a la quiebra total del país, tranqui también, ahí está la fracasada Merkel aconsejando a Zapatitos para sacarnos del pozo. Vamos, que no estamos tan mal. ¡Envídianos, gazapillo! -grité al campo solitario- Si es que da gusto -pensé para mis interioridades- tener un gobierno tan majo, tan trabajador, tan interesado por nosotros y, sobre todo, tan, tan, tan volcado en nuestros problemas".

martes, 17 de mayo de 2011

Ladran..., luego cabalgamos

Ladran..., luego cabalgamos.  

O de, como dice el refrán: ¿no quieres caldo?, pues toma dos tazas.

Debido al enorme interés que algún lector ha mostrado por la entrada Encuentra la similitud, me alegra poder traerla otra vez  hasta estas páginas para que disfrutéis nuevamente de ella. 

Un poco modificada, eso sí, a fin de proponer nuevos juegos:

Encuentra la similitud:

Proetarras celebrando la legalización de Bildu


Gentuza socialista saludando, puño en alto, a sus anónimos seguidores

 Y ahora..., un nuevo acertijo: indique (si tiene dificultades para escribir la respuesta, puede hacerlo con el dedo) quién, de los dos personajes propuestos, es el estadista y quién, el mindundi:




martes, 3 de mayo de 2011

Encuentra la diferencia...

Encuentra la diferencia...


12-Septiembre-2001






3-Mayo-2011


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Por su interés, enlazo a  "El País", 35 años del intelectual colectivo de la Transición.
También este Encuentra la diferencia tiene su aquel.... ¡Es increíble!

domingo, 26 de septiembre de 2010

Belén for President

Belén for President

¡Arriba la Esteban!, que dirán los votantes de izquierda.

Oigo en la tele que si Belén Esteban se presentara a las elecciones en la Comunidad de Madrid, restaría unas décimas a Esperanza Agurire, dos puntos al PSOE y tres a IU.

Ya sabemos qué tipo de inteligencia vota a quién.

Pregunta: ¿deben tener todos los votos el mismo valor? ¿Sí? ¿No? En España tenemos experiencia sobre ello: los votos nacionalistas valen más que los del resto de España. 

¿Y los de izquierdas? ¿No deberían valer la mitad?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Lo que importa es la foto

Lo que importa es la foto



Y observándola detenidamente, se ve quién está sentado a gusto consigo mismo, como en su casa, vamos, y quién parece mostrarse arrugado, cohibido, como el empleado ante el jefe que ha sido llamado al despacho.

Obsérvesen esas piernas cruzadas que parecen a punto de cortar la libre circulación de la sangre por las venas (si le dará una tromboflebitis al rojo -lo dijo él, lo de rojo, no yo- este...).

Obsérvese ese cuello escondido entre los hombros, como el de la tortuga que se oculta en el caparazón ante la aparición de un depredador.

Obsérvense esas manos crispadas. Recogidas en un regazo que sin duda rugía de miedo.

Obsérvese esa mirada sometida, clavada en el gran amo.

Y, por fin, obsérvesen las banderas... Ay, no... (pero mira que soy despistada, ¿eh?...). Fe de errores: cámbiese el plural del sustantivo "banderas" por el singular.


Sí, efectivamente, lo que importa es la foto...



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Foto tomada de El dulce deseo de la traición.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Administrador

Administrador

El administrador de la comunidad de vecinos de la que formo parte es bastante majo y, sobre todo, exquisitamente puntual (si bien no tanto como la vecina del 1º C y yo misma, que somos siempre las primeras en llegar a las reuniones vecinales). Aunque algunas convecinas tiquimiquis han propuesto cambiarlo porque, a su modo de ver, es un poco caro, la mayoría lo hemos mantenido en su puesto porque hace bien, muy bien su trabajo. Y..., es un suponer, vamos, pura ficción, imaginen que les toca un administrador que trabaja algo así como:

-Para la limpieza del edificio, he contratado los servicios de limpieza y mantenimiento con la empresa X en lugar de hacerlo con la empresa Y porque, aunque X es bastante más cara que Y, aporta un trabajador negro que nos permite mantener la debida equidad interracial.

-La alarma de entrada al garaje ha sido desconectada, pues un ladrón que tratara de penetar en el aparcamiento comunitario podría quedar sordo por el terrible aullido que provoca la mencionada alarma y, recordemos, nuestras medidas disuasorias son como tropas de paz: antes ser robado que permitir que el ladrón se quede sordo. Así pues, se mantendrá el contrato con la empresa de seguridad, pero con la alarma desconectada.

-Además, para las tareas de socorrismo durante el próximo verano, se han contratado dos socorristas. Bien es verdad que la piscina, por su escaso aforo, sólo está obligada a tener uno, pero -a pesar de que ello conllevará un gasto doble- hemos decidido tener un socorristo y una socorrista a fin de cumplir con los parámetros de igualdad requeridos por los nuevos tiempos.

-Por último, aunque nuestra economía no está demasiado boyante -recordemos los vecinos que se escaquean en el religioso pago de sus cuotas y el aumento considerable en los gastos por las razones anteriormente citadas- la comunidad de vecinos de enfrente tiene serios problemas para afrontar sus gastos, razón por la cual vamos a incrementar las cuotas de esta comunidad un 40% que entregaremos, a fondo perdido, a la comunidad vecina a modo de Fondos de Ayuda al Desarrollo.

¿Qué tal? ¿Cuánto duraría este administrador en vuestra comunidad de vecinos? Apuesto a que ni un segundo. Entonces..., si tan cuidadosos somos para con un simple administrador vecinal..., no deja de ser paradójico -¡y vaya paradoja! Ni Chesterton, vamos- que, después de 6 años, continuemos aún con nuestro Administrador General...




martes, 11 de mayo de 2010

La ley del "por si" y otras cuestiones

La ley del "por si" y otras cuestiones

Me entero, gracias a Elentir, de una noticia que bien merece una pequeña entrada con la que regocijar el ánimo de mis lectores y fastidiar, aunque sea sólo un poco, a esos vampiros de la SGAE que han venido robándonos nuestro dinero a los que simplemente, por ejemplo, comprábamos un paquete de CD's vírgenes. Veremos si finalmente esa injusta y ladrona ley (o lo que sea, que no me meto en nomenclaturas legales) del "por si..." es derogada y la ficción no llega a alcanzar nunca la realidad...

Echando la vista ahora a otros asuntos, no descubro nada al lector si afirmo que anda el mundo bastante revuelto últimamente. Será, digo yo, por culpa de los especuladores -inversores, los llamaban antes-... (Psss, eh..., lector, que quede entre nosotros..., pero uno de ellos soy yo... Sí, sí..., especulo: tengo invertidos unos eurillos en unos fondos y debo de estar haciéndole la puñeta a ZP con este deseo mío de sacarle un poco de rentabilidad al producto de mi trabajo. ¡Caray con mi maldad!, mira que soy perversa..., ¿eh?). Pero, no..., no deseo hacer burla de ello, que lo debe de estar pasando muy mal el pobre hombre ahora que Angela Merkel y hasta su amigo Husein B. Obama le tiran de las orejas. Si bien, no hay mal que por bien no venga: quizá si se las alargan, suavicen las enfáticas cejas con que corona esos ojos azules como el mar.

Mientras tanto, a algunos se les indigestan ciertos platos malamente cocinados que provocan un dolor de estómago sordo y rabioso difícil de calmar... ¡Que se joroben!, por necios.

Y, por fin, llegamos a una engañifa tan real como que ocurrió hace sólo unas horas. Me refiero a aquella por la que a uno le operan en un hospital público muy privado y se queda tan a gusto, oye.

viernes, 23 de abril de 2010

El mundo "en" un pañuelo

El mundo en un pañuelo

El Reglamento de Régimen Interno de mi colegio prohíbe, como el del Instituto Camilo José Cela, llevar cualquier prenda que cubra la cabeza dentro del centro. Si en algún momento se planteara un caso como el que recorre los medios de comunicación estos días, también yo, como se ha hecho en el Instituto de Pozuelo, votaría en contra de cambiar la norma; aunque yo no formo parte del Consejo Escolar, y vaya usted a saber lo que votaría el de mi colegio...

Está muy bien eso de que la Sra. Aguirre respalda al Instituto (faltaría que no lo hiciera, vamos), pero es insuficiente. A la Asociación de Padres no se le puede pedir más que el respaldo, pero a toda una Presidente (perdón, Bibi, quise decir Presidenta) de la Comunidad de Madrid, hay que pedirle mucho más: no, doña Esperanza, decir que se apoya la decisión que toma un Instituto de mantener su RRI no es suficiente, no en este caso en que el asunto del que se trata empuja a la mujer tres pasos por detrás del hombre y la somete a su voluntad. Para Bibianas y Gabilondos, ya tenemos a las Bibianas y Gabilondos de ZP:

Gabilondo: "En una sociedad aconfesional, dijo, no es lo mismo una identificación para un colectivo, como el crucifijo en el aula, que una seña de identidad particular y personal como el velo islámico", según Gabilondo, que ha precisado que esta seña "no atenta contra los demás".

¿Creerá este tipo que todos los que lo hemos escuchado fuimos educados con el magnífico sistema educativo auspiciado, implantado, protegido y mantenido por su PSOE? Que no, Sr. Gabilondo, que todavía quedamos muchos a salvo de la Logse y que, por tanto, entendemos el español. Por ello puedo decirle que no me traiga el crucifijo a colación y lo meta estúpidamente en el asunto. La cuestión no es si un grupo de personas se identifica de forma colectiva o no con un símbolo, ni si el velo es una seña de identidad particular y personal. La cuestión es que ese velo es una pesada losa para la mujer que tiene que sufrirlo. Y si, tal y como usted dice, el derecho a la Educación debe primar por encima de cualquier RRI, utilícela para enseñarle a esa pobre niña de 16 años que no es inferior a su padre, a su hermano ni a su futuro marido por el hecho de haber nacido con unos cromosomas XX.

Y, además, Sr. Gabilondo, ese velo sí atenta contra los demás. Al menos atenta contra mí, puesto que con él desembarca en la sociedad, la cultura y el mundo en el que vivo una horrible ofensa contra mi sexo que no estoy dispuesta a admitir en mi país. Váyase usted y llévese a su mujer y sus hijas (caso de tenerlas) a Arabia Saudí, donde podrán todas ellas vestir el burka con especial devoción y entusiasmo, pero ¡aquí no!

En cuanto a Bibi..., uuuuffff, Bibi...: No me gusta ningún velo, pero desde luego entiendo que este debate requiere ser abordado desde el respeto, desde la reflexión, desde el diálogo y teniendo en cuenta que es un debate muy complejo y que, desde luego, hay que tomárselo con sosiego, con tranquilidad y huyendo del oportunismo, como decía, y de la demagogia, que es probablemente lo que se está haciendo en este momento.

¿No les parece un poco timorata en sus declaraciones? A lo mejor es por esto. Claro..., así sí se empiezan a entender las cosas... Y es que lo de ser miembra del gobierno, jugando a ser feminista, está muy bien porque tiene una un sueldo más que majo, además de asegurado, en esta España de los 5 millones sin empleo de ZP. Y, claro, más vale ser precavida no vaya a ser que por hablar demasiado pierda el puesto y, además de quedarse en paro, no acumule los pocos añitos necesarios para luego cobrar la pensión.

miércoles, 7 de abril de 2010

CC

CC

El lector avispado, y todos los asiduos a Finis Terrae lo son, recordará que ya ha pasado por un título similar al que hoy presenta la entrada, solo que con una sola C. En aquella ocasión, el 6 de octubre del pasado año, esa C hacía referencia al número de entradas que con ella llevaba publicadas el blog: cien, naturalmente. La doble CC de hoy bien podría hacer referencia al número de entradas que con ésta que el lector está leyendo se cumple: 200... Pero, no, en realidad esa doble C hace referencia al título de la entrada de hoy que es, ni más ni menos, que el que sigue:

Cuánto Cretino

El pasado 29 de marzo, aunque con la fecha un poco trampeada, publiqué una entrada en la que había subido unas fotos que tomé durante mi excursión a Toledo. Entre ellas, se encontraba una a la que acompañaba un comentario ciertamente sarcástico. La foto era ésta:


y el comentario que la presentaba: "Sorprende que algo como esto pueda seguir viéndose en la España de hoy... Será que ha pasado desapercibido a los comisarios zapateriles."

Pues bien, lo que no era sino una ironía se ha convertido en pura y dura realidad en esta España incongruente dirigida por sectarios como el tal ZP y su panda de ciegos prosélitos. Paseando por el blog de Elentir, encuentro esta noticia. Será que en Extremadura son más fanáticos intransigentes que en Toledo (lo cual no me extraña absolutamente nada) o que va a ser verdad lo que decía en mi frase sarcástica de ahí arriba y lo único que ocurre con los escudos de Toledo es que todavía no se han percatado de su existencia los comisarios zapateriles.

martes, 16 de marzo de 2010

Sólo en esta extraña España...

Sólo en esta extraña España... donde los niños no pueden estudiar en su idioma y si en él se expresan son suspendidos, donde la policía llama a los delincuentes para ponerles sobre aviso antes de comenzar la persecución sin que a estos agentes se les caiga un solo pelo, o donde... (siga usted, querido lector, que hay mucho donde elegir), pues sólo en esta extraña España donde este tipo de chocantes estravagancias acaecen, podía suceder que un país entero deba aceptar una subida de impuestos porque así lo han decidido dos partidos cuyas comunidades no van a sufrir esa subida. Olé su caradura, señores canarios, y olé los del fuero vasco.

Y mientras tanto, politiquillos del PP, ¿a qué están esperando para retirar su apoyo a Coalición Canaria en las islas?

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De paseo por la RAE, echo un vistazo en busca de aclaraciones que al parecer necesitan esos demagogos del PSOE que juegan a cambiar las palabras de Esperanza Aguirre:

Rebelión: Acción y efecto de rebelarse. / Rebelarse: oponer resistencia (en su uso pronominal).
Insumisión: falta de sumisión. / Sumisión: Sometimiento de alguien a otra u otras personas. 2. Sometimiento del juicio de alguien al de otra persona. 3. Acatamiento, subordinación manifiesta con palabras o acciones.

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Un poco de historia para todos aquellos que la necesiten:


La rebelión fiscal está en el origen de la democracia, señores de la izquierda. Así, por ejemplo, nació un país donde rige la democracia desde su primer día de vida: ¿recuerdan los demagogos del PSOE el motín del té en el puerto de Boston?

viernes, 19 de febrero de 2010

De cobardes "aprovechaos"

De cobardes aprovechaos

El tipo de la izquierda es un jeta que vive del cuento. ¿De qué cuento? Ah, se trata de un cuento que suele generar cuantiosos dividendos a la cuenta corriente del progre, pero que al mismo tiempo se muestra completamente inocuo para su salud. Pues bien, el jeta de la fotografía ha tenido hoy la fortuna de salir en los papeles a cuenta de esto:



A nadie que no albergue sentimientos antijudíos se le escapa que esta escultura es un nuevo insulto a una religión que no tiene por costumbre enviar a sus fieles, con una fatwa de pena capital entre los dientes, en persecución del artista atrevido.

El jeta de la foto ha declarado: "soy una persona bastante ingenua y cuando me pongo a crear una obra no pienso en las repercusiones o en si puede molestar a alguien". Por eso ha aclarado que en lo que se refiere a la pieza mostrada ahí arriba: "quería unir dos elementos de simbología israelí". Suponemos, claro, que se refiere al candelabro y a la estrella de David, pero se nos escapa -en este blog somos así de simples- a qué viene, entonces, la ametralladora. El propio artista lo explica: "Es que mi pieza es algo contradictoria, como todo el arte (?)* lo es. El diseñador Philip Stark hizo una lámpara con un fusil de asalto AK47, y yo hago un candelabro con un subfusil Uzi, que es de fabricación israelí, y ése es el juego, no hay otro". Señala, por ello, que se siente apesadumbrado "por lo mal que se ha entendido". Y entonces va y añade: "Mi obra se ha entendido de otra manera a como la concebí. En ella hablo de la Alizanza de Civilizaciones (¡acabáramos, se va entendiendo el asunto!), del respeto entre religiones que tienen a un mismo Dios".

Tal vez por ello no ha tenido ningún tipo de reparo en artistear a otras religiones, eso sí, una vez más, con todo respeto, por supuesto:


"No me parecía una idea descabellada, pero ahora creo que sí lo era. Con la religión cualquier cosa es impactante y cuanto más simple es una interpretación más peligro tiene. Me entristece mucho todo lo ocurrido", dice.


En cualquier caso, a este artista no le arredra ese peligro del que habla y, por ello, miren, miren... también su arte alcanza a la religión pacífica por excelencia. Dos muestras de ello:




Como pueden ver..., igualitas, igualitas que las anteriores.


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*La interrogación es mía, naturalmente.

domingo, 14 de febrero de 2010

A los pies del Borbón

A los pies del Borbón

Ussía es un tipo avispado, muy culto y con soltura al escribir. Famoso por sus artículos humorísticos, conmigo, sin embargo, frecuentemente obtiene sonoros fracasos, pues no suele conseguir sino que esboce alguna que otra leve sonrisa; si bien (no me duelen prendas admitirlo) en ocasiones (aunque sean las menos) logra hacerme reír a carcajada limpia.

No me entusiasma, pues, don Alfonso Ussía, principal entre las principales firmas de La Razón y a quien no suelo leer, sin embargo, nada más abrir el periódico. Prefiero otras antes que la suya. Hay veces, por supuesto, en que este orden se ve alterado y lo sitúo al frente de mis preferencias. Ocurrre ello cuando, por ejemplo, publica artículos como el que Bate llevaba el otro día a su blog: ¿Y qué?, en el que le da un repasito a la retro-progresía española y ridiculiza, como no puede dejar de hacerse, a esos/as activistos/as que tanto defienden a Palestina/o (supongo/a) y tanto denostan a Israel. Olé sus narices, señor Ussía, en estas ocasiones en que se pone al mundo por montera y en cuatro párrafos y medio pone negro sobre blanco la imbecilidad de un mundo que algún día pagará estas gilitonteces que hoy comete.

Sin embargo, Ussía no siempre es así. A veces endosa al lector un ladrillazo sencillamente inasumible por una mente a la que anima un espíritu libre. Me refiero, naturalmente, a los artículos en los que el señor Ussía se pone a los pies de Su Majestad, el Rey. Y no, no es una manera de hablar eso de "ponerse a sus pies". Es una realidad palpable. Lean, si no, el artículo de hoy, titulado "El Rey". Lo inicia con una disculpa sobre la que va a basar toda la defensa de la real persona a cuyos pies parece que le encanta acurrucarse: no es fácil ser rey. Seguro que no, señor Ussía, como no es fácil ser oncólogo, ni piloto de caza, ni articulista monárquico (que hay que ver las filigranas que tienen que hacer ustedes para justificar a la real persona..., con lo que la real persona es). Pero el hecho de que no sea fácil ser rey no justifica acciones, palabras y gestos que dicen mucho más de lo que usted quisiera... y que, para su desgracia, señor Ussía, dificultan enormemente la defensa del real personaje.

El Rey no ha hecho otra cosa que dar voz e intención a lo que piensan y desean millones de españoles, dice Ussía en referencia al pacto de Estado que ha propuesto Su Majestad, y añade párrafos después: Para mí, que el Rey ha hecho lo que debía y en su momento oportuno. No por mejorar la imagen de la Corona, ayudar al nefasto Gobierno que padecemos o incordiar al Partido Popular. Lo ha hecho para, desde su autoridad moral, detener la caída en picado de este saco vacío de inteligencia y sensatez que responde al nombre de España. Pues para mí, que soy parte de la España que aún conserva inteligencia y sensatez, y, por ello, no se deja timar por las demagogias de unos ni de otros, incluidas las suyas, señor Ussía, como la que hoy tiene la caradura de publicar; para mí, decía, que Su Majestad no tiene autoridad moral ninguna y, además, no suele actuar en bien que no sea propio (como muy bien podría atestiguar su querido padre cuando saltó la línea dinástica para colocarse primero en la carrera al trono que, por cierto, propuso un dictador, a quien debe sin ninguna duda su actual real puesto).

Mi mente, señor Ussía, se pregunta dónde estaba ese Rey, que se dice de todos los españoles, cuando se firmó el Pacto del Tinell. Dónde, cuando se pretendía pactar con terroristas, a los que se llamaba hombres de paz, y se pisoteaba a las víctimas. Dónde, cuando el concepto de nación era discutido y discutible. Dónde, cuando, con la crisis ya en el zaguán de nuestra casa, el ZP al que tanto admira Su Majestad se empeñaba en negarla, y el Rey, al que tanto admira usted, no se cortaba un borbónico pelo y señalaba que estaba seguro de que Zapatero sabía a donde iba, por qué y para qué.

Es usted como los otros, señor Ussía: fanático de una idea, hasta el punto de que se permite el lujo, en esta loca defensa de ciegos mandobles con que hoy nos obsequia en el periódico, de creer que los ojos que lo leen no están conectados a un cerebro que piensa, y no duda en tomarnos por idiotas al utilizar como refuerzo de sus tesis, en una nueva muestra de demagogia barata y sin que se le vuelva la cara pétrea, los resultados de unas encuestas que son falsos, por estar maquillada la información con la que cuenta la plebe a la que se pregunta: Después vienen las encuestas populares y la Corona está en lo más alto de la consideración social y los partidos políticos suspenden, suelta en mitad del artículo este pobre monárquico que ya no sabe a dónde agarrarse. ¿Acaso tiene el pueblo español la más mínima idea de lo que ocurre tras las puertas de la Zarzuela, señor Ussía? No, porque la prensa española, por la razón que sea, calla, silencia y oculta. Quisiera yo saber en qué lugar de esas encuestas se encontraría la Corona... si se hubiera visto siquiera la mitad, de la mitad, de la mitad de expuesta al público que lo ha estado, por ejemplo, la de Su Graciosa Majestad británica. De modo, señor Ussía, que échese a los pies borbónicos cuanto desee, pero váyale a otros bobos con esos cuentos. A muchos de los que quizá -y es éste un quizá con muchas dudas- en algún momento hubiéramos podido ponernos de la parte real, vistas las cualidades que lo adornan, el tatarataranieto de Fernando VII no nos vale.


martes, 19 de enero de 2010

La España cóncava

La España cóncava

En la privamera de 1943, un indefenso avión comercial despegó del aeródromo de Luton, a 56 kilómetros de Londres. Los motores del aparato impulsaron la aeronave sin problemas, que ascendió hacia un cielo despejado, iluminado por un sol radiante y en el que no parecía notarse que una terrible guerra asolaba aquella tierra sobre la que derramaba sus rayos. Ningún caza de escolta acompañaba al solitario avión que acababa de despegar. Ello, tal vez, contribuía a su propia seguridad, pues nadie, vista la soledad en que viajaba el lento aeroplano, podría haber imaginado que a bordo se encontraba el mismísimo Winston Churchill.

Poco después de traspasado el Canal de la Mancha, el piloto comunicó a los pasajeros la necesidad de abrocharse el cinturón de seguridad, pues el aterrizaje en tierras belgas era inminente. No hubo necesidad de esperar mucho, tras una leve sacudida, el aparato tomó tierra sin problemas. En la escalerilla, rindiendo los honores debidos al Premier británico, la Wehrmacht presentó armas a Churchill.
-A sus órdenes, señor -saludó un coronel-. El Führer le espera.
-No comprendo tanta prisa para perder de nuevo -bromeó Churchill.
-El Führer confía en que un campo de golf belga le traerá suerte esta vez. Por cierto, señor...
-¿Sí? -Churchill se detuvo y miró al coronel.
-¿Puedo permitirme aconsejarle que no mencione el birdie que logró en Holanda?
-¿Aún le pica? -preguntó el británico mientras esbozaba una sarcástica sonrisa que el coronel ignoró-. No lo mencionaré, soy un gentleman -bromeó de nuevo Churchill-, pero, si quiere ponerse a salvo de la ira del Führer, desaparezca en cuanto pueda, coronel, porque hoy pienso lograr un albatros. Pero, vamos, también yo tengo prisa. Clementine me espera para el té.

¿Se sorprende, amigo lector, de lo que le cuento en los párrafos anteriores? Pero, ¿por qué? No comprendo su estupor. ¿Es que no es posible que Churchill y Hitler quedaran para jugar unos hoyos? ¿Y por qué no, oiga? ¿Qué le resulta tan raro? De veras que no entiendo esos aspavientos con que pretende hacerme llegar su indignación. No me diga que lo de ahí arriba ofende su inteligencia. ¿Acaso no está curado en salud? ¿Que no? ¡Cómo que no! Venga, venga..., menos lobos, Caperucita, si cosas como esa se ven todos los días en las noticias españolas. ¡Eh, oiga, que se lo digo en serio! ¿Que no? ¿Pero en qué España vive usted? Vea, vea...

-La policía llama por teléfono al delincuente para comunicarle la fecha y hora en que procederá a perseguirlo y atraparlo, a fin -es obvia la intención- de que pueda escapar (caso Faisán).

-Una universidad andaluza reconoce el derecho de los estudiantes a copiar en los exámenes. Aun siendo sorprendidos con una chuleta, podrán continuar realizando la prueba tras lo cual, si la nota conseguida no es de su agrado, podrán someter la puntuación obtenida a una revisión que habrá de realizar una comisión integrada por profesores y ¡alumnos!

-La SGAE cobra a una barbería catalana por tener sintonizada una radio musical mientras el barbero afeita a los clientes.

¿Y ahora qué me dice? ¿Le siguen pareciendo tan descabelladas esas partidas de golf? Ah, claro..., ya sé lo que me va usted a argumentar: que allá se trata de Inglaterra y Alemania, y aquí de la España de charanga y pandereta. Sí..., en eso tiene usted razón. Esto es España. La España grotesca de Max Estrella. Esperpéntica, al más puro estilo valle-inclanesco. Vivimos en la deforme imagen de una España reflejada en una cuchara. Una España cóncava. ¡Qué triste España!, ¿no?




Belén 2013

Belén 2011