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domingo, 22 de julio de 2012

Volvimos

Volvimos

Pues sí, se acabó el oasis y ya estamos de vuelta a la vida normal. ¡Qué poco dura lo bueno! Pero no nos lamentemos y seamos, tal y como le corresponde a nuestra especie, portavoces de la alabanza cósmica..., o como quiera que sea (no es que no prestara atención... Recordad que estaba abanicándome, refrigerándome y mineralizándome con el único fin de sobrevivir a mis 26 años y alcanzar los 27. ¡Soy taaaaaaaaaaaaaannnnnnnnnn joven!, que sería una impertinencia por mi parte morirme sin darle la posibilidad al planeta de disfrutarme un tiempecito más)

A pesar de los pesares..., a pesar de todo lo que he tenido que soportar, sufrir, llorar en silencio y lo muy difícil que me ha sido en ocasiones ocultar mi dolor... (que vengo con los ojos irritados de tanta lágrima), bueno, a pesar de todo eso, lo hemos pasado tan bien como se esperaba, o mejor. Hemos dormido muuuuuyyyyyy poco, hemos hablado muuuuuucho, nos hemos reído con ganas, hemos pasado muchísimo calor (algunos más que otros..., que son raritos hasta para eso, jejeje) y me he traído algunos regalitos interesantes y otros... ¡indefinibles!, pero que tendrán su debida respuesta cuando llegue el momento propicio (alguno debe empezar a temer la noche de luna llena en que el rocío humedezca las hojas de trébol toledano y el murciélago vuele bajo la ramita de muérdago, porque esa noche..., ¡ay, esa noche, pobre de los tiburonus almudénicos!).

Ya tenemos fecha para la próxima que, si Dios quiere y nada se tuerce, se celebrará en...


Alguno debe empezar a temblar...

sábado, 27 de agosto de 2011

Más excursiones y anecdotario

Más excursiones y anecdotario

Ayer, por fin, la suerte nos sonrió y pudimos ver catedrales en todo su esplendor sin que los andamios se interpusieran entre ellas y nosotros. La primera catedral era fruto de la construcción humana y se encontraba en Mondoñedo:

Catedral de Mondoñedo


En el interior de la catedral nos encontramos con esta imagen:



que es la de una Virgen traída en el siglo XV (creo recordar) directamente desde Inglaterra y que lleva incluso el collar de la Jarretera. Los angelitos son un añadido posterior, según contaba el cartel informativo que acompañaba la imagen.

Por supuesto, éste fue un buen lugar para hacer un descanso y meterse algo dulce para el coleto, lo cual además me brinda la oportunidad de traer el apunte gastronómico del día al blog. Un café y una porción de tarta de Santiago fue lo que degustamos en la plaza de Mondoñedo, frente a la catedral.



Después de abandonar Mondoñedo, fuimos en busca de otras catedrales, pero éstas un poco distintas a lo que se entiende usualmente por… catedral. Se trata de la Playa de las catedrales (según parece, el segundo lugar más visitado de Galicia después de Santiago). Lo cierto es que es una preciosidad, aunque no pudimos disfrutarlas como nos hubiera gustado: habíamos mirado en internet a qué hora era la marea baja, que es la que interesa para poder bajar a la playa y pasear entre esas catedrales naturales, pero la bajamar se producía a las 9 de la mañana y a las 9 y pico de la noche. Demasiado pronto y demasiado tarde para nuestro afán turístico, de modo que llegamos justo dos horas después de la pleamar y tuvimos que conformarnos con una vista desde arriba.

Playa de las catedrales


Playa de las catedrales

Dentro de nuestro itinerario turístico se encontraba también Ribadeo y allí estuvimos, pero hubimos de conformarnos con visitarlo en coche. El aparcamiento estaba imposible y yo ya estaba harta de conducir y dar vueltas como una peonza. Bajamos al puerto, donde sí encontramos sitio para dejar abandonada esa máquina infernal que te destroza los riñones, y echamos un vistazo por allí. Nada que reseñar al respecto.



Anecdotario

Durante nuestra estancia en este lugar, nos han ocurrido algunas cosillas verdaderamente curiosas, que no pueden sustraerse al interés de este blog. Por ejemplo…


Fukushima…, más o menos

La mañana del pasado miércoles me encontraba perezoseando en la cama mientras me preguntaba: A ver, ¿me levanto o no me levanto, me levanto o no me levanto…?, cuando, de repente, escuché un sonido opaco (sí, sí, así es como lo sentí) que no duró más de un segundo y que no supe identificar. Poco después de levantarme, mientras me tomaba el café en el banquito que hay junto a la puerta de casa, la dueña del alojamiento vino a preguntarme si había sentido algo aquella mañana. Al recordar el sonido, le contesté que sí, pero que no había sido capaz de asignarle un origen. Un temblor, me dijo, ha sido un temblor.


De caza nocturna

Durante los primeros días de nuestra estancia en la casa rural, observamos que, al anochecer, un extraño ruidito se escuchaba dentro de uno de los armarios de la cocina. Un par de días después de haber llegado, al sacar un paquete nuevo de galletas para desayunar, encontramos que estaba… mordisqueado. Se lo contamos a la dueña, que estuvo hurgando por detrás del armario en busca de lo que ella pensaba que sería un murciélago que debía de colarse, según creía, desde el falso techo por el agujerito que hay en la parte posterior del armario para que salga el tubo de extracción. Como no fuimos capaces de encontrarlo, sacamos toda la comida que teníamos en ese armario y la colocamos encima de la mesa. Por la noche (eran las cuatro, cero, cero horas) me desperté y escuché… un ras, ras, ras sobre el plástico de los envoltorios. Imposible, me dije, ya no tenemos la comida en el armario. ¿Habrá bajado hasta la mesa? Me levanté con mucho cuidado y, descalza, sin hacer ruido, encendí la luz. El ruido cesó, pero yo no cejé en mi intento por descubrir el misterio. Un poco asustada, la verdad, esperando que un vampirillo apareciese de repente y se pusiera a volar, noté mi cuerpo en tensión, la respiración agitada, el corazón impulsando sangre hasta el último rincón de mi cuerpo… que se preparaba para la lucha. De repente, un hociquillo apareció entre las bolsas. ¡Oooooh, qué monada! Era un ratoncito de campo. Lo hubiera adoptado, si las galletas no hubieran estado en peligro, de modo que mi instinto de supervivencia se activó y me dispuse a la caza. El ratoncillo corría por la encimera mientras yo intentaba cazarlo con el escurre-verduras. Obviamente, él era más rápido que yo, así que escapó. Pero cometió un error: de un salto se echó al suelo y… se coló en el baño. Sólo tuve que cerrar la puerta y esperar al amanecer, cuando un ser más ágil y rápido que yo se hizo cargo de la situación:

Manchitas en acción



¡Pobre ratoncito!


Recolección

Son tan amables en este lugar, que hasta te proporcionan alimento natural. Mirad lo que me han regalado para que me lleve a Madrid:




Directamente cogidos de la huerta… ¡Qué suerte!, ¿eh?


Examen de la personalidad

Resulta que la dueña de la casa rural es una experta grafóloga que trabaja en los tribunales como tal y se ha brindado a realizarme un análisis grafológico. Esta mañana he estado escribiendo el texto que me ha pedido para poder examinar mi letra. Veremos qué sale del análisis. Me da miedo que mi gusto por escribir historias sobre crímenes resulte proceder de algún lugar oscuro de mi subconsciente, y mi letra revele que, en realidad, existen motivaciones ocultas fruto de una mente psicópata… ¿Os imagináis…?


Y, en fin, amigos, hasta aquí llegan mis vacaciones. Mañana toca vuelta (500 interminables kilómetros de vuelta). Llegaré con los riñones al jerez y con el ánimo oscuro. Qué se le va a hacer… Quizá si mi mente psicópata continúa perpetrando crímenes, algún día pueda retirarme a un lugar tranquilo como este y vivir del asesinato.

miércoles, 24 de agosto de 2011

¡Aahh..., Lugo!

¡Aahh…, Lugo!

Como estamos muy cerquita del lugar donde nace el río Miño, nos hemos acercado a echar un vistazo. Lo cierto es que es un poco decepcionante (sobre todo si lo comparamos con el nacimiento del Ebro), pero aun así queda constancia fotográfica en este blog de que estuvimos allí:

Nacimiento del río Miño


Sí, ese pedregal es donde supuestamente nace el Miño. No es muy allá la cosa, como os dije. Más curiosa es, sin embargo, la leyenda que explica el origen del río: cuenta la leyenda que la meiga Irimia, en una disputa por el pago de los tributos a los monjes, les echó de sus tierras lanzándoles piedras que crecieron al rodar por la ladera mientras ella decía: "Nunca probaredes as primeiras augas deste río por é miño".

Afortunadamente, por aquí cerca hay otras cositas para ver, por ejemplo, el castro de Viladonga (era igualito que la aldea de Asterix y Obelix) y el pequeño museo que han construido al lado:
Castro de Viladonga
Maqueta I, castro de Viladonga
Maqueta II, castro de Viladonga


Luego..., también está Lugo ciudad, claro. De la catedral no subo ninguna foto porque, una vez más (siempre nos pasa con todas las catedrales que visitamos), la hemos encontrado en obras y estaba llena de andamios. Sí ofrezco fotografía, sin embargo, de la muralla…

Muralla romana de Lugo


Es impresionante, la verdad. Al parecer, es la única en España que se conserva intacta en todo su perímetro. Hemos querido recorrerla entera, pero no lo hemos hecho porque caía sobre nuestras cabezas…, no, el cielo no, el sol impenitente y ha estado a punto de darme un tarantantán. De modo que a la mitad hemos bajado y nos hemos dedicado a callejear.



Y, por supuesto, a reponer fuerzas…



Tras lo cual, pocas ganas quedaban para echar a andar de nuevo. Apoltronada en la terracita donde hemos almorzado, retozando entre el sopor, me he dado a la reflexión y, como estamos en la tierra de la morriña, bien podría haberme sentido especialmente predispuesta a experimentar cierta nostalgia del hogar. Sin embargo, no es así. Lo cierto es que, allá donde vamos, nos sentimos cerca de casa…




Tan cerca, de hecho, que, si una está  atenta, puede incluso toparse consigo misma…



lunes, 22 de agosto de 2011

¡A Lugo!

¡A Lugo!

Cantabria quedó atrás y, como dije por algún rinconcillo de estas páginas, comenzó la aventura lucense, claro que para ello, hube de conducir un buen rato…


Y rato, y rato, y rato…


Pero finalmente alcancé el destino que buscaba, aunque, eso sí, llegué molida, matada, muerta, kaput, finiquité…, sobre todo porque el último tramo del viaje llega hasta el fin del mundo (nunca mejor que en esta ocasión una entrada hizo honor al nombre del blog): estoy en una preciosa casita rural, perdida entre montañas, muy cerca del nacimiento del Miño. Aquí es donde me alojo:



Y estos son algunos de los paisajes que tengo a la vista cada mañana cuando, después de desayunar, salgo a tomar lo que queda de café sentada en ese banquito que veis a la izquierda de la puerta:






El lugar es idílico, la verdad, y si además tenemos en cuenta que no he podido dormir bien durante todo el verano, a cuenta de causas propias y ajenas, el absoluto silencio que reina en estos lares me está ayudando bastante a poder disfrutar de unas noches en que mi sueño no se vuelve intermitente, privándome con ello del necesario descanso.

Los dueños de la casita rural son, además, la amabilidad personificada. El mismo día de nuestra llegada nos anunciaron que al día siguiente iban a organizar una comida para todos los que nos alojamos en sus casitas rurales (son 5 las que hay), de manera que, a pesar del cansancio que teníamos por el interminable viaje, volvimos a montarnos en el coche y retrocedimos 15 km que habían de llevarnos de vuelta Meira (el único pueblo grande que he visto por aquí, el resto son pequeñas aldeas) para comprar algo de vino (un tinto de Rioja y un blanco de Rueda), algo de queso y embutido para entremeses.

Hoy tuvimos el ágape. Además de nuestra aportación, una pareja de andaluces preparó gazpacho y ensalada campera; y unos alicantinos y valencianos trajeron empanada de panceta y de bacalao. El dueño (gallego él, no valenciano) preparó una paella con pollo y conejo, de la que, con esta foto, doy debido testimonio gráfico:



Pasamos una agradable jornada, disfrutamos de la comida, la bebida, los postres y, sobre todo, la conversación. Ambiente agradable, tranquilo y descansado que me llevó a cavilar sobre la vida y cómo algunas veces le gusta mostrarse idílica. Una se pregunta por qué no se exhibe tan obsequiosa con más frecuencia. La única respuesta que encuentro y que me brinda cierto consuelo es que, si siempre o casi siempre mostrara su munificencia, no la estimaríamos en todo su valor.

Tengo previstas algunas excursiones de las que, si nada se interpone en mi camino, daré debida cuenta en estas páginas. No obstante, no quiero pasar el día en el coche, yendo de aquí para allá. He decidido ser selectiva y no agotar mis energías (de verdad, de verdad que, a pesar de las vacaciones, me siento muy cansada), así que repartiré estos días entre las excursiones y los días dedicados a estar en casa, leer, escribir (quizá) y pasear por el monte (lo cual ya supone un serio esfuerzo físico, que ya lo he probado y sé de qué hablo).

Acabamos la sesión fotográfica por hoy dándole un toque especial para que luego Posodo no diga que las fotos no son bellas, bellas del todo…


Obsérvese qué vista más impresionante de la playa.

miércoles, 17 de agosto de 2011

domingo, 7 de agosto de 2011

Europa fue camino

Europa fue camino

El otro día visité una pequeña exposición, por obra y gracia de la Fundación La Caixa, sobre el Camino de Santiago que llevaba por título Europa fue camino. Me gustó, aunque se hizo demasiado breve. Tomé un folleto informativo de los que allí había y decidí que su texto sería el que utilizaría para mi próxima entrada (ésta que tienes ante tus ojos), pero, como soy muy torpe, me he dejado el folleto en casa y ya no es momento de volver a buscarlo, de modo que queda aplazado para otro día el texto y hoy habrá de conformarse la entradita con las fotos que tomé. Al fin y al cabo, un par de lectores me han pedido que suba fotos, de modo que así doy respuesta a su petición.

Lo primero que encontré, justo a la entrada de la exposición, fue un grupo de cuatro códices (no, no estaba el Calixtino, robado hace poco)

Mapamundi Psalter

Mapamundi de Los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana


 Después, y nada más pasar la puerta, lo primero con lo que una se topaba era con una recreación de...

sí, claro, de la Vía Láctea. 

Entre explicación y explicación de la guía, hice algunas fotos (en la más ardiente oscuridad, porque la exposición se iluminaba parcamente) y ésta es una de ellas. No está mal, ¿verdad?, para haberla tomado casi a ciegas.




Esta otra estaba más iluminada, de modo que no costó tanto acertar como en la anterior:

Cueva del eremita Pelayo
Simula ser la cueva donde vivía el eremita Pelayo que fue, según la leyenda, quien encontró los restos del apóstol Santiago.


Estas dos son muy curiosas, sobre todo la primera. Si alguien, que no haya leído Los pilares de la tierra, se ha preguntado alguna vez cómo construían los arcos antiguamente, en la exposición tenía la respuesta:

Construcción de arcos


Construcción de arcos


Finalmente, se nos habló de la atención médica que requerían los peregrinos que realizaban el Camino de Santiago. Muy curiosa la historia de los hospitales para peregrinos que se fueron construyendo. Hice esta foto (quizá la que más me gusta) de la botica de uno de esos hospitales, donde se preparaban los ungüentos que se aplicaban después a las distintas dolencias que los peregrinos presentaban:

Botica de hospital para peregrinos


Ya están las fotos subidas. Espero tener oportunidad de subir también el texto del folleto. Hasta entonces..., that's all, folks!

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Lo prometido es deuda: he aquí el texto del folleto:

Europa fue CAMINO
 
La peregrinación a Santiago en la Edad Media

Corre el siglo IX. En el finis terrae, un ermitaño descubre un sepulcro que rápidamente se asocia al del apóstol Santiago el Mayor. La noticia es divulgada por toda Europa a través de los escritos que circulan por los monasterios. La Iglesia y los reyes cristianos de la península Ibérica unen sus intereses para atraer a un número creciente de peregrinos. Acaba de nacer el Camino de Santiago.

Desde ese momento, y durante toda la Edad Media, centenares de miles de peregrinos recorrerán la ruta jacobea, siguiendo la Vía Láctea, persiguiendo el jubileo. Con ellos, llegarán a la Península sus productos, sus ideas y su cultura. El Camino se convertirá, de esta manera, en la vía de conexión de la España cristiana con los pueblos de Europa y con el mundo musulmán de al-Andalus.

El apogeo del Camino fue consecuencia de diversos factores. El sentimiento religioso de los peregrinos se unió a los esfuerzos de la Iglesia y las monarquías, que dotaron a la ruta de las infraestructuras básicas, como puentes, iglesias u hospitales, además de velar por la seguridad de los caminantes.

Tras la Edad Media, el Camino cayó progresivamente en el olvido. Hoy la ruta está otra vez viva, y nuevamente Europa, y el mundo entero, caminan a Santiago.

domingo, 31 de julio de 2011

Primeras noticias

Primeras noticias

Sí, amigos, tuve buen viaje y llegué bien, aunque eso supongo que sólo es importante para mi madre, la cual tuvo noticias de ello dos minutos después de mi arribada, de ahí que me haya adjudicado la licencia de tomarme estos días de demora antes de comunicároslo.

Después de, por lo que me han contado, un mes de julio invernal en la zona norte de España, llevo ya 4 días aquí y no ha dejado de brillar el sol, lo cual me complace grandemente…, y no porque ello dé lugar al uso y disfrute de la playa, de la cual puedo prescindir sin problemas (salvo para pasear por ella), sino porque con tal poder sobre la Madre Naturaleza comienzo a verme como diosa y dueña de los elementos (algo tendréis que idear a mi vuelta para hacerme bajar de la parra a la que me he subido, que no se puede ser tan creída y, si continúo alimentándome el ego de esta forma, mi retorno septiembril al blogmundo será insufrible). En cualquier caso –y como aún seguimos en julio (o agosto, que no sé el día en el que vivo)-, lo cierto es que gracias a mis habilidades climáticas, mucho me debe esta tierra hosca y lluviosa, que ha comenzado, por fin, a hacer su agosto, pero que se hace la remolona a la hora de pagarme tan buenos servicios. Será por la crisis.

Mucho no os puedo contar, amigos, porque mi vida aquí es sencilla aunque, eso sí, veo que el tumulto continúa en el mundo exterior: no hacía dos días que me había marchado y ZPaf convocó elecciones (¿no os dije que os dejaba de guardia?) para el 20N, lo cual comienza a provocarme cierta ansiedad, porque ahora me veré obligada a pensar qué demonios hago con mi voto (Ay, Mariano, Mariano...). Pero os decía que mi vida aquí es sencilla: pasan los días sin que ningún acontecimiento digno de mención ocurra que me dé pie a una entrada interesante. Así que os contaré, aunque os aburráis, que estoy leyendo Favoritos de la Fortuna (qué malo era el tal Sila) y The mill on the floss, libro, este último, que se me ha llenado de arena porque es el que llevo a la playa (¡oh, qué rabia me da!).

Y ¿qué más contar en estas Primeras noticias? Ufff, por más que busco en el cerebro no doy con nada que os pueda interesar. ¡Qué corta de entendederas me veo! (será por la presión, que me tiene alicaída), pero no encuentro ideas (imaginad, pues, lo que cuesta dar con palabras que expresen la Nada).

Mejor voy poniendo el punto final al día de hoy, no vaya a ser que me abandonéis todos, en tumultuosa huida del tedio que proporciono.

Saludables saludos, amigos.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Hasta la vuelta

Hasta la vuelta

Me voy unos días, amigos, a ver si me oreo un poco. Algo de campo, mucho brasero y muchísima lectura es lo que busco. Os veré a la vuelta y contestaré a vuestros comentarios, si es que tenéis a bien visitarme durante mi ausencia (para entretener la cual dejo un par de entradas programadas) y dejarme alguna palabra.

Hasta entonces, descansad y pasadlo bien.

viernes, 27 de agosto de 2010

Mes photos magnifiques

Mes photos magnifiques

Os contaré, amigos, algo a lo que casi no he hecho mención en esas entradas referidas a mi tour francés. Se trata de la temperatura. Y es que..., aplicando las dotes deductivas con las que sin duda cuento (recuérdese mi habilidad para perpetrar asesinatos y las cualidades detectivescas que despliego para resolverlos, yo misma también), una podría suponer que, puesto que visitaba los Pirineos, disfrutaría de una temperatura agradable y en notable contraste con este calor sofocante que sufre España de la Cordillera Cantábrica para abajo. Mais... quelle erreur, mes chers amis!, que diría Poirot. En varias ocasiones, a lo largo de mis jours por la France, he estado a punto de sufrir un colapso a cuenta de las impías temperaturas. ¡Qué sol! ¡Qué calor! ¡Qué sed!
-¿Tanto? -os preguntaréis.
-Mais, oui
. -os respondo.

Y si no he perecido a la sofoquina francesa, ha sido sin duda gracias a mi despierta inteligencia que, en los momentos de mayor sufrimiento, me indicaba el camino hacia la supervivencia...


Claro que... lo que ganaba la refrigeración de mi organismo, lo perdía mi gusto (el sentido, digo, no la finura y distinción que me conforman, naturellement), porque probablemente esa Granita es la peor granizada que he probado en toda mi vida.

En cualquier caso, aun con sabor a jarabe, el refresco incidió con suficiente vigor en mi cerebro como para sacarlo del sopor al que la incandescencia francesa lo había conducido y pude, así, percartarme de hasta dónde había ido Gallardón para hacerse con esos aparatos inútiles que tanto nos cabrean, no tanto por la pasta que exigen para poder desentenderse del coche, como porque, en realidad, ¡¡¡nunca hay sitio para aparcarlo!!!, ergo, amigos, no son sino aparatos inútiles la mayoría de las veces:


Luego, está lo de amenizar los interminables kilómetros que se van deglutiendo. Porque, a ver..., ¿cómo se entretiene un viaje largo, largo...? Ah, pues o bien duerme una o bien chacharea... Creo que a lo largo de esta escapadilla francesa he hecho más de lo segundo que de lo primero, aunque también ha caído, lo reconozco, alguna que otra cabezadilla.

Ahora bien..., no sólo de palabras y sueños vive el hombre. Algo más debe hacer para distraer la tediosa sucesión de kilómetros. Et alors?, que diría un fracés (creo).
-Dadle a la niña algo con lo que entretenerse, caray, que se va a arrojar por la ventanilla. Aaaah, mais quel horreur! C'est un enfant terrible!!!

Eso, eso..., dadle una cámara a esta petite fille y os mostrará cómo se puede entretener el tiempo en el coche...










Bueno..., tampoco soy tan terrible..., ¿no?, aunque esta entrada puede que sí lo sea un poco...

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Note de bas de page: discúlpense los posibles errores que haya cometido la traductora al francés, que no es sino la moi même, cuyos estudios de la lengua gala quedan ya tan lejanos que su conocimiento de la misma se reduce a quejumbrosos hipidos entrecortados por la ignorancia. Désolée...

jueves, 26 de agosto de 2010

Un poco de descanso

Un poco de descanso

El sábado, 21 de agosto, ya se iba aproximando el momento de la vuelta, pero lo tomamos con tranquilidad porque, aunque lo cierto es que durante toda la semana lo hemos llevado con bastante calma, iba ya tocando algún momentito de asueto, así que la mañana del sábado la tomamos en plan campestre e hicimos un agradable picnic en el Lac de Lourdes a la hora de comer.



Luego, por la tarde, nos acercamos a Lourdes, ciudad que habíamos atravesado en varias ocasiones y que no puedo sino calificar como auténtico infierno. Según hemos leído en alguna parte, Lourdes es el segundo lugar más turístico de Francia, después de París, sin embargo, sus instalaciones, al menos en lo que se refiere a la circulación y aparcamiento, son para suicidarse. Bebimos su agua, de la que esperamos algún milagro, por supuesto, si bien ya realizó uno: calmar nuestra sed porque, una vez más lo digo, la semana ha sido tan calurosa que más parecíamos estar en Jaén que en los Pirineos.

Como Santuario no me impresionó demasiado. Esperaba más, la verdad, aunque tiene su encanto, por supuesto, y desde luego sus alrededores son impresionantes, pero, no podré evitarlo, siempre quedará grabado en mi memoria el caos circulatorio que reina en esa pequeña ciudad.

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Nota para Sue: si afinas la vista..., creo que en la foto del picnic debe de aparecer el sandwich del Carrefour. Es todo lo que te puedo ofrecer, desde el punto de vista culinario, de este viaje, pero lo tendré en cuenta para futuras ocasiones, y en próximas escapadas me ocuparé de hacerle foticas a la comida ;-)

Belén 2013

Belén 2011