Gazapillos
Andaba yo esta tarde de paseo campestre reflexionando sobre las durezas de esta vida y sus bondades también, caray, que, como las meigas, haberlas haylas, cuando un gazapillo se cruzó en mi camino y detuvo mis pasos. "¡Qué bella es la Naturaleza! -me dije mientras observaba su carrera- ¡y qué libre!". Corrió el gazapito y escapó a mi mirada internándose a velocidad endiablada entre las espigas de un sembrado, como si fuera yo, (¡yo!, pobre de mí) una amenaza a su existencia.
"¿Acaso -comencé a interrogarme- este gazapillo se ve constreñido por la civilización, por sus reglas, por su corrección política? Y..., ¿deberá someterse cuando crezca al imperio de la ley? ¿Acudirá al colegio? Y sus padres..., ¿tendrán que pagar impuestos?" (Entienda el lector que no soy imbécil al preguntarme tal disparate, es sólo que estos días estoy a vueltas con la declaración de la renta, que es como una obsesión perniciosa que me consume).
Continué mi caminata aún obnubilada por la esplendorosa liberalidad con que se mostraba la madre Naturaleza, cuando me sorprendí sacudiendo la cabeza (agitación, sin duda, debida a los pensamientos que me acompañaban) y hube de parar de nuevo mis pasos. "Veamos, veamos -me dije-, tranquilízate y aparta de ti esos pensamientos: ¿Cinco millones de parados? Es una desgracia, sí, pero tú, al menos, tienes trabajo. Además, seguro que ahí está nuestro gobierno trabajando para atajar esta lacra. ¿Y la ETA de vuelta en las Instituciones? Pero, bueno, Odón Elorza ha terminado admitiendo que fue un error. ¿Y Rubalcaba no afirmó que no le gustaba nada, nada? Pues algo es algo, digo yo, así que tranquila, tranquila. Y..., y bueno, respecto a ese temor a la quiebra total del país, tranqui también, ahí está la fracasada Merkel aconsejando a Zapatitos para sacarnos del pozo. Vamos, que no estamos tan mal. ¡Envídianos, gazapillo! -grité al campo solitario- Si es que da gusto -pensé para mis interioridades- tener un gobierno tan majo, tan trabajador, tan interesado por nosotros y, sobre todo, tan, tan, tan volcado en nuestros problemas".













