jueves, 28 de junio de 2012

En el tintero...

En el tintero...

...varios libros que reseñar, correos por contestar, llamadas que devolver (Alawen, perdóname, prometo llamarte... uno de estos días)...

Instantánea tomada a S. Cid por uno de sus alumnos

Menos mal que el próximo domingo hay fútbol y el mundo se parará.

Ufffff.

lunes, 25 de junio de 2012

Modelo de Estado

Modelo de Estado

La Plataforma Reconversión ha publicado una carta abierta al presidente del gobierno (que se puede leer en DENAES), firmada por gente de renombre y sobrada solvencia intelectual, con la que se pretende plantear la posibilidad de un referéndum acerca del modelo de Estado.

En el programa de debate que estoy viendo ahora mismo, Elvira Rodríguez, política del PP y antigua presidenta del parlamento de la Comunidad de Madrid, se ha puesto de uñas con el asunto. Rajoy también, hace unas semanas, se negó en redondo a admitir la posibilidad de un cambio en el modelo de Estado. Ni quiero imaginar lo que opina el PSOE y resto de politiquillos.

No voy a preguntar por qué se les eriza el vello a los políticos cuando se pronuncia ese sintagma nominal porque la respuesta es cristalina. ¿Tocarles su cortijo? Vamos, hombre, pero en qué estamos pensando los españoles.

Se suben impuestos, se bajan sueldos (el mío, en julio, lo hará de nuevo: esta vez un 3,3, y eso que Esperanza Aguirre dijo hace dos semanas que en esta ocasión no se tocaban los de sanidad ni los de educación), se recortan prestaciones (porque no hay dinero, ciudadanos, y mejor una bajada de sueldo que despidos, mejor un repago que el término del servicio, mejor se queda usted la basura en su casa en mitad de la ola de calor que recogerla todos los días), pero su cortijito..., su cortijito ni tocarlo.

miércoles, 20 de junio de 2012

Literatura juvenil VI

Literatura juvenil VI

Me envía Urumo el enlace a un interesante decálogo publicado en Librosfera y en el que se reúnen las 10 razones por las que, aun teniendo ya unos añitos, se debe seguir leyendo literatura infantil y juvenil.

Aprovecho este regalo bocetológico para compartirlo con los amigos de Finis y, además, publicar la reseña de un librito que he tenido en la estantería del aula durante años y años, y que hoy, por fin, en apenas un ratito, he leído. Se trata de Un radiante silencio, de Agustín Fernández Paz.


Un radiante silencio
Agustín Fernández Paz
Editorial Anaya

El día que Sara abre la puerta de la nueva librería, situada en el barrio de negocios donde trabaja, entra en un espacio silencioso donde halla el placer de las lecturas compartidas. Cada día, unas tarjetas ocultas entre las páginas de los libros le descubren fragmentos literarios que alimentan su deseo de amar y la necesidad de rebelarse contra su cotidiano.

Un radiante silencio es un breve relato en el que Agustín Fernández Paz narra el devenir de unos pocos días en la vida de Sara, una agresiva ejecutiva insatisfecha con su trabajo, que le provee de abundantes recursos económicos, pero la esclaviza y aburre su existencia hasta volverla insoportable. 

El descubrimiento de una librería, recién inaugurada frente al edificio donde Sara pasa el día encarcelada, abre nuevas expectativas en su vida y la conduce hasta una historia de amor que, pese al final aparentemente triste, el autor deja en realidad abierto a la imaginación del lector.

El librito, como decía ahí arriba, ha permanecido en la estantería de mi clase aguardando una lectura que, quizá -pensó-, ya nunca se produciría. La razón de tanta espera es que, por lo que había visto de él, no me parecía una lectura realmente juvenil y, por ello, escapaba a la posibilidad de que la mandara a mis alumnos. 

Sin embargo, y probablemente empujada por el decálogo recomendado por Urumo, hoy leí este relatito mientras cuidaba un examen y encontré que, efectivamente, la literatura juvenil (pues finalmente creo que como tal fue concebido este Un radiante silencio, y estoy segura de que a mis quinceañeras les encantaría) hay que leerla aun cuando uno llegue a convertirse en octogenario. 

En la próxima entrega de esta apartado sobre Literatura juvenil, hablaremos de un autor que mis alumnos han leído y también de un libro de este autor que, una vez más, Urumo ha tenido a bien recomendar..., y del que, sin duda, ya no podré escapar ;-)

martes, 19 de junio de 2012

El hilo invisible

El hilo invisible

Hace algunas semanas, Posodo publicó en su diario una anotación, Aunque breves, incluyen la eternidad, en la que daba a conocer la convocatoria del I Concurso Literario Católico de Historias Cortas, en el que participé con un relatito de ciencia ficción.

Hoy se ha notificado la relación de relatos seleccionados para su publicación en un libro cuyo título es el que da nombre a la entrada, El hilo invisible. Mi pequeña trilogía no está entre las historias elegidas, pero he pasado unos días muy ilusionada mientras se mantuvo el misterio (y que me quiten lo bailao). Otra vez será..., si Dios quiere.

Felicidades a los autores seleccionados y mis mejores deseos para la publicación.

viernes, 15 de junio de 2012

Cómo escribo historias de detectives II

Cómo escribo historias de detectives II

Decía hace unos días, en mi Cómo escribo historias de detectives I, que, mientras leía un libro acerca del uso del español, el escritor dio un dato muy curioso sobre la utilización de la lengua que instantáneamente trajo una idea a mi cerebro con la que cometer un buen crimen (siempre y cuando sea lo suficientemente hábil para llevarlo a cabo y confundir al lector de manera que no me pille a las primeras de cambio).

Como mi método de asesinato literario es... inexistente, pensé que tal vez esta nueva idea era una bonita oportunidad para plantearme otro modo de escribir, más cuidadoso y menos entregado a la inspiración, y por ello he comenzado a trabajar de manera diferente, esto es, pensando antes de ponerme a teclear (pero pensando en profundidad, quiero decir, no vayáis a creer que mis otras historias las he escrito al buen tuntún).

De momento, éstas son algunas de las notas que he ido pergeñando (aunque aún falta muuuuucho por pensar):

En una casa de campo de alguien perteneciente a la alta sociedad, están reunidos un  grupo de amigos (gente con pasta) entre los que se encuentran el director de una película, su actriz y actor principales, el propietario de la mansión (y su mujer), algunos más (debería introducir bastantes personajes, en realidad) procedentes de Londres y también amigos entre sí, con relaciones tormentosas -pero ocultas- que pueden hacer que cualquiera de ellos sea el asesino.

El método de asesinato será... Lo siento, como comprenderéis, este párrafo no lo puedo compartir con vosotros.


Ahora, unas preguntas pertinentes:

1. ¿Quién será la persona asesinada? ¿Y por qué? La respuesta no la doy, claro (además de que de momento sólo es una posibilidad, quizá la cambie)
2. ¿Quién inserta...? Aquí no puedo dar pistas.
3. ¿Quiénes son...? También aquí debo callar, pero a cambio doy la respuesta: un hombre (¿quién?) y una mujer (¿quién?) -todavía no tienen nombre ni están definidos, pero sí les he imaginado ya un pasado... necesario para la historia-.
4. ¿Qué razones tienen estos dos para matar a la persona que es asesinada? Piiiiii, respuesta omitida.
5. ¿Y quién de los dos -el hombre o la mujer- será el asesino?
6. Pero..., ¿en realidad uno de ellos va a ser el asesino? ¿Y por qué no elegir a..., y confundir al lector?

En fin, queda mucho, mucho trabajo por delante, y eso cuando estoy inmersa en otro asesinato que se me está atragantando a cuenta de maldito bastón. Si es que... no se puede matar tanto, que no hay tiempo pa to.

Me voy...



...que, como veis, tengo mucho por hacer.

lunes, 11 de junio de 2012

Cómo escribo historias de detectives I

Cómo escribo historias de detectives  I

Una de las preguntas que me hago cuando escribo una historia de detectives es cómo lo he hecho. Con bastante frecuencia, en realidad, me parece más interesante reconstruir los pasos que forman ese cómo que la historia en sí . Lo triste es que, generalmente, no acierto a responderme... del todo. En ocasiones, soy capaz de contestar algunas de las preguntas: cómo surgió la idea o por qué apareció este u otro personaje, pero lo normal es que la historia haya llegado a la vida sin que yo sepa qué pasos específicos siguió para ello. Ello se debe, naturalmente, a que no tengo método.

Husmeando por la Red, entro en la página oficial de P. D. James y  en ella encuentro algunas secciones curiosas. En la de Preguntas frecuentes, alguien la interroga acerca de su método de trabajo, lo cual, como será fácil de comprender, me interesa grandemente. P. D James explica que suele comenzar por el escenario donde se va a desarrollar la historia, tras lo cual comienza la tarea de planificación y desarrollo de la trama, ocupación que puede llevarle varios meses. A veces tantos como la propia escritura de la novela. 

Lo cierto es que yo nunca he escrito una novela. A lo más que he llegado es a pergeñar algunas historias cortas, con pocos personajes y una sola trama; pero me da la impresión de que la ardua tarea de planificación a que se entrega P. D. James cada vez que se enfrenta a una nueva historia es superior a mis fuerzas... Aunque, ¿quién sabe? Hasta que no lo pruebe no lo sabré... Lo cierto es que, cuando aún estaba en la veintena,conseguí acabar mi primera narración larga, y fue tal la sorpresa de saberme capaz de terminar una historia, que desde entonces no  desdeño la posibilidad de que quizá yo, algún día, también sea capaz de pasarme no sé cuántos meses dando forma a una idea que, luego, desarrollada sobre el papel, acabe por conformar algo que merezca la pena. 

Y tal vez sea una buena idea comenzar a intentarlo. De hecho, si quisiera..., sería bastante fácil hacer el intento, pues me ronda la cabeza cierto proyecto surgido, cómo no, de una de mis lecturas: el otro día, mientras leía un libro acerca del uso del español, el escritor dio un dato muy curioso sobre la utilización de la lengua para...  (aquí debo callar, a fin de no fastidiar el asunto si algún día esta historia ve la luz). El caso es que, mientras leía ese dato, repentinamente la idea de un asesinato surgió...



Pero lo dejó aquí por el momento. Ya seguiremos hablando de ello en una próxima entrada.


Belén 2013

Belén 2011