sábado, 12 de diciembre de 2009

Mahoma

Mahoma (Carter Scott)

No sé si es porque el personaje no me seduce absolutamente nada o porque el autor del libro es bastante malo (ya tuve la oportunidad de indicarlo en el comentario de otro de sus libros: Los cátaros) , pero el tiempo dedicado a la lectura de esta biografía ha sido más que perdido.

Es un libro aburrido, mal estructurado y escrito con una prosa que roza lo pueril. Está elaborado, además, desde una perspectiva muy positiva hacia el personaje que ha chocado frontalmente con la visión que tengo de él.

No alargo más el comentario, que ya me hizo el librito perder suficiente tiempo con su lectura.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Estos sí que dan miedo...

Estos sí que dan miedo...

Tenía variados planes para este largo puente que acaba de pasar: avanzar en mis relatos del Atrápame si puedes, preparar una colaboración (prometida y aún pendiente) con un blog amigo, escribir, para algunas futuras entradas, ideas que bullían en mi cabeza, pasear, leer... Al final, de entre todas ellas, sólo pasear un poco y leer mucho, muchísimo es lo que ha ocupado mi tiempo. En estos escasos cuatro días me he bebido, porque la novela lo vale y empuja a que se consuman sus páginas sin pausa, las 881 páginas de Los cipreses creen en Dios. Ahora, en las Navidades, y supongo que dará también para algunos días después, irán cayendo las tres partes que aún quedan de esta tetralogía.

Ya llegará por aquí el comentario de todas ellas, pero, de momento, puedo ir recomendando su lectura a todo aquel que pase por aquí y todavía no lo haya hecho. Es una novela memorable, fabulosamente bien escrita y que da mucho en que pensar... Traeré, supongo, más de una mención a ella, pero precisamente hoy me viene al pelo. Le tomo prestados, pues, a Gironella estos párrafos:

Matías comprendió en seguida que la cerilla había sido echada a los leños. Sucesos de gravedad sin precedentes ocurrían en la capital de España, a juzgar por lo que acontecía en los escaños del Parlamento. Matías no sonrió como antaño al leer: "Tumultos en la sala"; por el contrario, su rostro expresó desde el primer momento la mayor preocupación.

Calvo Sotelo había descrito la situación de España en tono patético. Al parecer, no era sólo el río Ter el que bajaba crecido. Calvo Sotelo dio las cifras oficiales de lo ocurrido desde el 16 de febrero: 400 bombas habían estallado aquí y allá, 330 asesinatos, 1.511 heridos, 170 iglesias destruidas totalmente, 295 parcialmente, 485 huelgas; en cárceles y calabozos se hallaban unos doce mil ciudadanos pertenecientes a partidos derechistas...

Las palabras de Calvo Sotelo habían causado una impresión profunda en las Cortes, y el Presidente del Consejo, señor Casares Quiroga, le amenazó por cuarta vez. Entonces, Calvo Sotelo alzó los hombros. "¡Bien, señor Casares Quiroga! Me doy por notificado de la amenaza de Su Señoría. Y le digo ante el mundo lo que Santo Domingo de Silos contestó a un rey castellano: "Señor, la vida podréis quitarme, pero más no podréis." ¡Pues no faltaba más! Tengo anchas las espaldas."

A la salida, en los pasillos, "La Pasionaria" había dicho en voz alta: "Este hombre ha hablado por última vez."

[...]

Matías Alvear sufría porque desde el primer instante intuyó que aquello no quedaría en meras palabras, que se llevaría a cabo conduciendo a una situación irremediable.

[...]

Por ello, al llegar el 13 de julio todo el mundo comprendió. A Matías Alvear no le sorprendió; al comandante Martínez de Soria tampoco... Cuando la radio, "La Vanguardia" y "El Proletario" dieron la noticia de que el Presidente del Consejo había cumplido su palabra, todo el mundo comprendió que tenía que ser así, que no había descanso porque no podía haberlo.

"La Dirección del cementerio Este, de Madrid, ha comunicado al Ayuntamiento que, sobre las cinco de la madrugada, ha sido dejado allá un cadáver que ha resultado ser el del señor Calvo Sotelo."

[...]

13 de julio. Las radios dieron los consabidos detalles. Guardias de Asalto se habían presentado en el domicilio de Calvo Sotelo invitándole a que los siguiera. En la camioneta le atravesaron la nuca de un balazo.

A mi vuelta a Madrid, oí en la radio que Hermann Tertsch había sido pateado por la espalda después de que el periodista hubiera anunciado que interpondría una querella contra el programa que presenta el tal señor Wyoming en la cadena de televisión La Sexta, por haber tergiversado éste unas palabras pronunciadas por aquél mediante la emisión de unos vídeos humorísticos, según el muy discutible parecer del jocoso Wyoming. Esta mañana, además, leí en el blog Contando estrelas el artículo de Elentir titulado Señalar como asesino a Tertsch es "broma", señalar como ladrona a La Sexta es "ataque", y no pude sino pensar que cuando se relaja la conciencia y se permite pasar a unos lo que se denosta en otros... no se hace sino caminar hacia el caos. Eso es, al fin y al cabo, el relativismo moral, ya se sabe..., cuando las cosas, todas las cosas, incluso las más básicas son discutidas y discutibles... Eso es, para todo ser, libre de ideas fanáticas e intransigentes que le obcequen el intelecto y, con él, esclavicen sus ideas, la estrategia que con tanto acierto despliega la progresía española: si lo digo yo, vale ciento; si tú, cuando menos, el menosprecio. Y, así, encontramos a nuestro flamante Ministro del Interior señalando hoy que no se puede culpar al gobierno de los secuestros realizados por Al Qaeda y, sin embargo, haciendo precisamente eso, culpar al gobierno de Aznar por los atentados con los que nos despertó una buena mañana de marzo el club de Ben Laden. Supuestamente, claro..., que a saber qué diría el policía Manzano si contara la verdad...

Sigamos, pues, jugando al juego de los retroprogres, los cejistas, los medios de comunicación vendidos al poder, los votantes que aceptan X si lo dicen los suyos y abominan de ese mismo X si lo dicen los del otro lado..., sigamos, digo, y veremos llegar hasta nuestro Parlamento sombrías figuras ávidas de emular a aquella Pasionaria que, como todo el mundo sabe, fue digno espejo en el que toda democracia debe mirarse y adalid de la libertad.

Mientras tanto, señor Tertsch, repóngase y vuelva pronto a Telemadrid para seguir dando su opinión como mejor le plazca. Es un derecho que tiene recogido en nuestra Constitución. Ésa que el señor de las cejas se ha pasado por su santo arco del triunfo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Jamón ibérico

Jamón ibérico

El que no se consuela es porque no quiere -dicen- y si, tal y como asegura Sancho, la salud del cuerpo reside en la oficina del estómago, algo más sorda y con mayores niveles de estrés habré vuelto..., sí, pero también con un sabroso y sumamente barato papeleo con el que trabajar en mi oficina estomacal. Así pues, bienvenido sea, al fin y al cabo, el viajecito del puente.

Lo escuché como en sueños a las cuatro de la mañana: bum-ba, bum-ba, bum-babá... La discoteca que nos agría las noches vacacionales desde hace más de treinta años se ha convertido ahora en un local after-hours y la noche del sábado al domingo (como las dos siguientes) decidió aguarnos el descanso. La ¿música? se veía acompañada de algún grito histérico de niñata maleducada y de un par de voces semi graves en las que la testosterona aún no ha logrado maquillar la infancia y, a pesar de ello..., intenté sugestionarme: "Duerme, duerme..., no lo estás oyendo. Hay silencio, duerme...". Sin embargo, el bum-ba, bum-ba, bum-babá se vio acallado por un nuevo ruido, estridente y chirriante, similar al que un gigantesco insecto hiciera al frotar sus patas, provocando, con ello, el estrés agudo de mis nervios.

Me levanté resuelta, decidida..., audaz. Oh, ni Agustina de Aragón habría podido emular mi osadía. Asomé la nariz por la ventana y lo vi: un imbécil veinteañero había aparcado su maldito coche delante de la puerta de casa y, seguido de otros dos coches que le hacían coro con sus bocinas, había abierto el maletero del que brotaba aquel chirrido agudo. ¿Qué hacer? Mi madre, de edad ya considerable, se niega a llamar a la policía. Primero, porque no hacen nada; después, porque serán los individuos que interrumpen nuestro descanso nocturno los que sí podrían hacer algo... en nuestra casa. Sin embargo, en esta ocasión mi madre se había quedado en Madrid..., de modo que podría, por una vez, saltarme sus instrucciones a la torera y llamar a la guardia civil (en los municipales ni pensar... Su misión en ese pueblo se reduce exclusivamente a cortar calles en verano para que las terrazas de los bares se puedan instalar). Pero..., una, que es buena hija, optó por no montar el pollo. Me limité a salir al balcón y llamar -muy educadamente, eso sí, no fueran a ofenderse- la atención a los de los cochecitos de marras. No sé si es que llevo impresa en la cara la mala uva del profesor quemado que ya no está por aguantar adolescentes, o es que lo hice muy bien, pero de inmediato el individuo objeto de mis atenciones... cerró el maletero y los tres coches desaparecieron. Eso sí..., ahí siguió la maldita -así arda en los infiernos por toda la Eternidad- discoteca dando la murga ¡hasta las ocho de la mañana! Desesperada por el bum-ba, bum-ba, bum-babá, los gritos chillones de la adolescente y las voces semi graves de los jóvenes que la acompañaban, bajé al cuarto de estar y me puse a leer.

Y..., a todo esto, ¿a qué viene lo de Jamón ibérico...? Pues... a que algo positivo tenía que contar, ¿no?, y, después de realizar un concienzudo exámen de estos cuatro días, me quedo con la paletilla de jamón ibérico -¡pura pata negra!- de 5 kilos por 50 euros -¡cuatro veces menos que en Madrid!- que vino ayer como una reinona en el maletero de mi coche.

Sí, algo bueno había que tener el viajecito del puente...

martes, 8 de diciembre de 2009

Verdad

Verdad:

La verdad se guarda en nuestro interior, y lo externo nada más que es apariencia. CONFUCIO

domingo, 6 de diciembre de 2009

El espejo se rajó de parte a parte

El espejo se rajó de parte a parte (Agatha Christie)

Saint Mary Mead, el pueblecito de la campiña inglesa donde vive miss Marple, es el enclave en el que tiene lugar esta historia de asesinatos en la que, como es propio de las novelas ideadas por la imaginativa mente de Agatha Christie, nada es lo que parece y la amenaza procede de donde uno menos se lo espera.


Personalidades ocultas, un asesinato cometido por rencores dormidos durante largo tiempo que despiertan repentinamente, una bella y famosa actriz, un pueblo repleto de entrometidos que van y vienen con chismes, pasados misteriosos, más crímenes indescifrables y… frente a todo ello una anciana atraída por la naturaleza humana, que conoce y comprende mejor que nadie, que se sirve de su lúcida inteligencia para penetrar el alma y alcanzar los más profundos y oscuros entresijos del ser humano.


Interesante historia de final sorprendente, aderezada toda ella con las pinceladas costumbristas de la vida inglesa que tan agradable hacen leer a esta maestra del crimen.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Hora M... de "me piro"

Hora M... de "me piro"

Pues eso..., que me voy, me abro, me esfumo, desaparezco, me desvanezco...

A la hora en que se esté publicando esta entrada, yo estaré abrochándome el cinturón de seguridad.

Buen puente a todos. He dejado programadas un par de entradas para estos días, pero espero que no podáis leerlas porque estéis todos de vacaciones :-).

A la vuelta..., más.

Saludos.

S. Cid

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Choque de planetas

Choque de planetas

Leo en la sección de Ciencia del periódico El Mundo (Miércoles, 12-Agosto-2009) que el telescopio Spitzer localizó los restos de un colosal impacto entre dos cuerpos planetarios de tamaño similar al de Mercurio y al de la Luna. La foto, aunque espectacular, no muestra en realidad el impacto, pues éste tuvo lugar hace miles de años junto a una estrella situada en la constelación del Pavo, a 100 años luz de la Tierra.

El brutal choque entre los dos planetas, que debían de moverse a una velocidad superior a los 36.000 Km. por hora, desintegró el cuerpo de tamaño similar a la Luna, “vaporizó sus rocas y lanzó al espacio enormes estelas de lava”. Algo similar a lo que ocurrió con nuestro propio planeta, tal y como ya se dijo en el artículo Una estrella frustrada, cuando, en su etapa de formación, la Tierra chocó contra un cuerpo del tamaño de Marte que, a decir de los expertos, pudo ser la causa de la formación de nuestro satélite, la Luna.

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Nota: la foto, tomada del periódico El Mundo (Miércoles, 12-Agosto-2009), es una recreación artística realizada por la NASA que simula el choque entre dos planetas.

Belén 2013

Belén 2011