La niña mona del día
Ésa soy yo, obviamente, aunque, en realidad, yo soy la niña mona de todos los días. Sin embargo, y puesto que comparto con Charlie, el de los ángeles (también soy un ángel, pero está de más recordarlo), la imposibilidad de mostrar mi rostro al blogomundo, me veo obligada a traer el de otra nena, para regocijo de algún lector de esta bitácora, que, como podéis comprobar, cada día desparrama más y más (imagínese el verano glorioso que estamos pasando Finis y yo para que por sus páginas se vean cosas como ésta. Si es que..., de verdad, de verdad).
Pero estará el lector lividinoso libidinoso* (de esos tengo sólo uno) preguntándose -casi ya sin respiración y con el corazón a punto de estallarle en el pecho- cuál es la niña (que no nenaza, porque esas tienen otras casas) que he elegido como fémina del día. Ay..., si es que no se puede ser tan impaciente. Ya voy, ya voy. Ésta es:
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| Stana Katic, agraciada con el honorífico título de niña mona del día |
Vaaaale, lo confieso: ayer vi Castle, de modo que no, no soy nada original buscando fotos de niñas monas (pero si eso es lo que te interesa, lector caído por puro azar en esta casa, podría recomendarte cierta bitácora que haría tus delicias. Sin embargo, no, no voy a recomendártela. Busca tú solito. Es fácil: entra en Google y escribe sátiro. Te llevará directo).
Pero volvamos con el tema del día: la niña es mona, vale, admitimos pulpo como animal de compañía, pero de ahí no pasa. ¿Que además de actriz es modelo? Pos vale. ¿Que tiene unas medidas de impresión? Pos qué bien. ¿Que habla 8 idiomas? ¿Y...?¿Qué? ¿Eso es todo lo que tiene de especial?
En realidad, lo único que envidio de ella es que tiene una pistola. Pero tampoco me quita mucho el sueño... Es una pistola de mentira. Seguro que si tuviera que coger una de verdad, se le fracturarían las muñequitas esas de pitiminí que tiene. Si es que..., oh, cómo engañan a los bobos en la tele.
¿Y yo...? ¿Os la he colado? Mirad que llevo unos días seca de ideas y, tontamente, a cuenta de la tal Stana Katic (anda que vaya nombrecito, ¿no es pa matar a los padres?
-Mirad, hemos tenido una niña. Se llama Stana.
Stana, Stana, eStana, estana, ésta..., na. Pero na de na, vamos, que es puro producto mercadotécnico).
Uppps, que me voy por la tangente (¡cómo me gusta divagar!). Volvamos a lo nuestro: os preguntaba si os la he colado.¿Sí? ¿No?
A ver..., ideas... ¿De qué puedo hablar en mi próxima -y estelar- aparición? Proponed, proponed...
Ay, Dios mío... ¡Qué verano tan coñaz...!
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*Arreglao el asunto. Con b o con v, el lector siempre es el mismo.